Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • The Orchestra Needs a Conductor: Why DSOs Are Key to Grid Harmony

    The Orchestra Needs a Conductor: Why DSOs Are Key to Grid Harmony

    La evolución del sector eléctrico hacia un modelo de descarbonización y descentralización exige una redefinición del papel tradicional de las empresas de distribución de energía. Bajo el paradigma convencional, estas entidades operaban de manera pasiva, limitándose a la entrega unidireccional de electricidad a través de redes estáticas. Sin embargo, el crecimiento acelerado de la demanda y la adopción masiva de recursos energéticos distribuidos (DER), como paneles solares residenciales y vehículos eléctricos, han transformado la red en un ecosistema dinámico y bidireccional. Por consiguiente, surge la necesidad de adoptar el modelo de Operador de Sistemas de Distribución (DSO), el cual actúa como un «director de orquesta» capaz de coordinar la complejidad de los flujos de energía locales. Este cambio de enfoque permite mejorar la utilización de la infraestructura existente, que en muchos casos supera los 25 años de antigüedad, postergando inversiones masivas en capital físico mediante el uso inteligente de la flexibilidad de la demanda.


    El modelo de Operador de Sistemas de Distribución (DSO) constituye la evolución estratégica necesaria para que las empresas eléctricas pasen de una gestión pasiva de «postes y cables» a una orquestación activa de la red local. Ante el aumento de la demanda y la proliferación de recursos energéticos distribuidos, el DSO permite integrar la flexibilidad de la demanda en la planificación operativa, optimizando el uso de infraestructuras envejecidas y reduciendo la necesidad de nuevas inversiones de capital. Este sistema se apoya en tecnologías como la medición avanzada (AMI) y los sistemas de gestión de recursos distribuidos (DERMS), que permiten coordinar dispositivos del cliente para equilibrar la red en tiempo real. Debido a que la eficiencia del sistema es prioritaria para mantener la asequibilidad de las tarifas, el modelo fomenta el apilamiento de valores, permitiendo que un mismo activo genere beneficios tanto para el usuario como para el sistema eléctrico general. Por lo tanto, el éxito de esta transformación depende de marcos regulatorios que incentiven la innovación y protejan la confianza del consumidor mediante incentivos claros. La transición hacia un DSO no solo mejora la fiabilidad del suministro frente a desafíos climáticos, sino que posiciona a las empresas de servicios públicos como habilitadores centrales de una economía descarbonizada. Bajo este enfoque integral, la red eléctrica se transforma en una plataforma dinámica que maximiza el valor de cada electrón que circula por el sistema.


    En este sentido, la funcionalidad de un DSO se sustenta en tres pilares tecnológicos fundamentales que proporcionan la visibilidad y el control necesarios para la gestión moderna de la red. En primer lugar, la infraestructura de medición avanzada (AMI) suministra datos granulares sobre el consumo y la producción en el borde de la red, permitiendo un monitoreo preciso de la calidad de la energía y el voltaje. Puesto que esta información alimenta a los sistemas avanzados de gestión de la distribución (ADMS), los operadores pueden anticipar restricciones en los circuitos y optimizar el flujo de potencia en tiempo real. Por otro lado, los sistemas de gestión de recursos energéticos distribuidos (DERMS) permiten agrupar miles de pequeños activos, como termostatos inteligentes o baterías domésticas, transformándolos en plantas virtuales de energía que responden a las necesidades del sistema. De esta manera, la integración fluida entre la tecnología operativa y la de la información permite que los recursos del lado del cliente se convierten en activos estratégicos para la estabilidad global del servicio.


    Del mismo modo, la transición hacia un modelo DSO exitoso depende de la creación de marcos regulatorios que incentiven la eficiencia sobre la construcción desmedida de activos físicos. Históricamente, las empresas de servicios públicos han obtenido beneficios mediante el gasto de capital en infraestructura, lo que puede generar sesgos en contra de soluciones operativas más económicas. Por lo tanto, la implementación de regulaciones basadas en el desempeño y mecanismos de «apilamiento de valores» resulta esencial para que un mismo recurso pueda ofrecer servicios simultáneos a la red de distribución y al mercado mayorista. Por añadidura, el fomento de la competencia mediante la participación de agregadores terceros puede diversificar el riesgo y acelerar la innovación en los programas de flexibilidad. Bajo este contexto, el éxito de la orquestación de la red requiere que los incentivos económicos para los clientes sean transparentes y fáciles de comprender, garantizando así una participación activa y voluntaria que sustente la operatividad del sistema.


    Para concluir, el modelo DSO representa una vía pragmática para abordar el desafío de la asequibilidad eléctrica en un entorno de costos crecientes y eventos climáticos extremos. Al maximizar la eficiencia de los activos existentes y desplazar las cargas hacia periodos de baja utilización, las empresas pueden reducir la presión sobre las tarifas y mejorar la resiliencia del suministro. No obstante, la implementación de este esquema requiere una colaboración profunda entre reguladores, empresas tecnológicas y consumidores para establecer protocolos de comunicación y protección de datos robustos. Puesto que la transformación de la red eléctrica es un proceso global, la incorporación de lecciones aprendidas en mercados internacionales, como el del Reino Unido o Australia, proporcionará una hoja de ruta valiosa para las jurisdicciones en América del Norte. En tal virtud, la evolución de las empresas de servicios públicos hacia operadores de sistemas activos permitirá que la transición energética sea no solo limpia, sino también asequible y confiable para la totalidad de los usuarios.

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    https://sepapower.org/resource/the-orchestra-needs-a-conductor-why-dsos-are-key-to-grid-harmony/

    https://sepapower.org/wp-content/uploads/2026/04/SEPA320-DSOs-Are-Key-Report_pressready.pdf

  • Business Models for Scaling Demand Flexibility: Volume IV – Program Life Cycle Challenges, and lessons learned from U.S. Programs

    Business Models for Scaling Demand Flexibility: Volume IV – Program Life Cycle Challenges, and lessons learned from U.S. Programs

    La implementación efectiva de la flexibilidad de la demanda requiere una gestión estructurada a través de las diversas fases de su ciclo de vida, abarcando desde la planificación inicial hasta las actividades de escalado y replicación. Este proceso es impulsado por el crecimiento de la carga en el borde de la red, derivado de la adopción de vehículos eléctricos, sistemas de climatización de alto rendimiento y centros de datos para inteligencia artificial. En la fase de planificación y diseño, los implementadores definen la visión, los objetivos y las propuestas de valor, seleccionando paquetes tecnológicos y canales de adquisición que resulten rentables. Resulta fundamental comprender las dimensiones de creación, entrega y captura de valor, puesto que estas decisiones determinan cómo los beneficios de la flexibilidad se traducen en mejoras en la asequibilidad y la fiabilidad para los clientes y la red eléctrica.

    Bajo este contexto, los programas se enfrentan a retos significativos durante las etapas de planificación y diseño, especialmente en lo relativo a los largos plazos de ejecución en proyectos de nueva construcción. Puesto que puede transcurrir un periodo de hasta cinco años entre el diseño del programa y la instalación de las tecnologías, existe el riesgo de que los equipos seleccionados queden obsoletos o que las prioridades de los socios cambien. De igual forma, la falta de visibilidad sobre el impacto operativo de ciertas decisiones tecnológicas, como la elección entre comunicaciones por WI-FI o redes celulares, puede generar problemas de rendimiento durante la fase activa. Otro desafío sustancial es la interoperabilidad entre los múltiples dispositivos del lado del cliente y los sistemas de gestión de la utilidad (DERMS), lo cual exige esfuerzos continuos para desarrollar estándares de comunicación técnica.

    Por otro lado, la fase operativa introduce complejidades relacionadas con la conectividad de los dispositivos, la precisión en la recolección de datos y la continuidad de la participación de los usuarios. Los problemas técnicos en los edificios de los clientes pueden requerir la coordinación de técnicos y contratistas, afectando la experiencia del usuario y la fiabilidad del recurso disponible para la red. Además, el cansancio de los participantes ante eventos de flexibilidad frecuentes y los cambios en las estructuras de las tarifas eléctricas pueden erosionar el valor percibido del programa, provocando el abandono de los usuarios. Por su parte, la incertidumbre sobre el rendimiento real de los paquetes tecnológicos en campo, comparado con las previsiones de los modelos, subraya la importancia de realizar evaluaciones constantes y ajustes basados en mediciones empíricas.

    De modo complementario, las estrategias de escalado exitosas dependen de la capacidad de los implementadores para aprovechar las lecciones aprendidas y establecer alianzas con socios estratégicos. El uso de contratistas generales capaces de dar servicio a múltiples edificios de manera eficiente y el desarrollo de materiales de captación personalizados para diferentes clases de clientes son prácticas recomendadas para expandir el alcance de los programas. Asimismo, la alineación de los programas con las prioridades regulatorias estatales y los planes de planificación del sistema de distribución puede impulsar la adopción de la flexibilidad como una alternativa viable a las inversiones tradicionales en red. A modo de cierre, la transición hacia una red eléctrica moderna y resiliente exige que la gestión de los recursos de flexibilidad sea tan prioritaria como el despliegue de nuevas capacidades de generación, asegurando una transición energética sostenible y equitativa.

    Para leer más ingrese a:

    https://bies.lbl.gov/publications/business-models-scaling-demand-2

  • Operational and Market Design Lessons from a High-IBR: Grid What They Mean for U.S. Utilities

    Operational and Market Design Lessons from a High-IBR: Grid What They Mean for U.S. Utilities

    La transformación acelerada del sistema energético en Portugal constituye un referente internacional de descarbonización, logrando que la cuota de energías renovables pasara del 30% en el año 2000 a un extraordinario 85% de la demanda total en el 2.024. Este progreso se sustenta en el Plan Nacional de Energía y Clima (NECP), actualizado en diciembre de 2024, el cual establece una meta ambiciosa del 93% de electricidad renovable para el año 2030 y una reducción del 55% en las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a los niveles de 2005. No obstante, la integración profunda de recursos basados en inversores (IBR) ha modificado radicalmente la dinámica de la red, desplazando la generación síncrona tradicional por fuentes variables como la eólica y la solar fotovoltaica, las cuales aportaron el 29% y el 7% de la demanda respectivamente en el primer trimestre de 2.025. Puesto que las herramientas de gestión heredadas no fueron diseñadas para operar en entornos dominados por transitorios rápidos y baja inercia, la capacidad de los operadores para mantener la estabilidad del sistema se enfrenta a desafíos técnicos sin precedentes que requieren una evolución en los modelos operativos.

    Por su parte, el análisis detallado del apagón ibérico ocurrido el 28 de abril de 2025 proporciona evidencias determinantes sobre las vulnerabilidades de un sistema eléctrico con alta penetración de renovables y escasa interconexión continental. El evento, que afectó a más de 55.000.000 de personas en España, Portugal y partes de Francia, se originó tras un periodo de oscilaciones de potencia y frecuencia que precedieron a una secuencia de disparos de generación provocados por sobretensiones. Durante el incidente, la tensión alcanzó niveles de 440 kV, activando las protecciones automáticas de las plantas y derivando en una pérdida de sincronización que hizo el colapso virtualmente inevitable. Los informes técnicos posteriores coinciden en que el sistema operaba con un compromiso síncrono históricamente bajo, contando con solo 11 unidades convencionales en línea, lo cual limitó la capacidad de control de tensión y la respuesta de inercia necesaria para amortiguar las fluctuaciones de la red. De igual forma, la condición de «isla energética» de la Península Ibérica, debido a su limitada capacidad de interconexión con el resto de Europa, redujo la posibilidad de recibir apoyo externo durante la fase crítica del disturbio.

    Adicionalmente, las lecciones extraídas de esta experiencia subrayan que la suficiencia de capacidad no garantiza por sí misma la estabilidad operativa en redes con predominio de inversores. La flexibilidad ha dejado de ser una opción para convertirse en un requisito de fiabilidad central, apoyada en Portugal por una base de 8.000 MW de capacidad hidroeléctrica de bombeo que proporciona almacenamiento de larga duración e inercia síncrona. Por otro lado, el diseño de los mercados eléctricos debe evolucionar para valorar y adquirir de forma explícita atributos de estabilidad como el control de tensión, la potencia reactiva y la inercia, los cuales no siempre se obtienen mediante los procesos de despacho de menor costo. La implementación de estándares para inversores que forman la red (grid-forming) y la mejora de las herramientas de monitorización en tiempo real son medidas necesarias para gestionar un sistema donde las oscilaciones y las dinámicas rápidas definen la seguridad del suministro.

    De modo complementario, las empresas de servicios públicos en Estados Unidos pueden aplicar estos conocimientos para fortalecer su preparación operativa ante el aumento de la penetración de IBR en sus respectivos territorios. Resulta indispensable modernizar las filosofías de protección y los modelos de simulación para contemplar condiciones de baja inercia, además de integrar la adquisición de flexibilidad directamente en la planificación de recursos. La coordinación regional entre los operadores de red y los organismos de planificación adquiere una dimensión mayor, puesto que las decisiones locales pueden tener impactos sistémicos profundos en la fiabilidad de las interconexiones. A modo de cierre, el éxito de la transición energética dependerá de la alineación de las políticas públicas y las estructuras de mercado con las realidades físicas que gobiernan el rendimiento de la red, asegurando que la expansión de las energías limpias no comprometa la resiliencia del sistema eléctrico.

    Para leer más ingrese a:

    https://sepapower.org/resource/scaling-renewables-reliably-what-u-s-utilities-can-learn-from-the-2025-iberian-peninsula-blackout-one-year-later/

    https://s3.us-east-1.amazonaws.com/fonteva-customer-media/00Do0000000Yi66EAC/KwrMegkv_Operational_and_Market_Design_Lessons_from_a_High_IBR_Grid_What_They_Mean_for_U_S_Utilities_pdf

  • Business Models for Scaling Demand Flexibility: Volume III – Stakeholder ecosystem management challenges, and lessons learned from U.S. programs

    Business Models for Scaling Demand Flexibility: Volume III – Stakeholder ecosystem management challenges, and lessons learned from U.S. programs

    La gestión eficaz del ecosistema de partes interesadas constituye un pilar estratégico para el desarrollo de modelos de negocio que permitan escalar la flexibilidad de la demanda en el borde de la red. Este enfoque se centra en la capacidad de reducir, desplazar, generar o modular las cargas eléctricas en respuesta a las necesidades de los edificios y de la red, optimizando así las inversiones en infraestructura y fortaleciendo la fiabilidad del sistema. La cadena de valor de la flexibilidad involucra una red compleja de actores, desde desarrolladores de software y hardware hasta gestores de propiedades y reguladores, quienes deben colaborar estrechamente para entregar beneficios tangibles a los clientes finales. Por consiguiente, la orquestación de estas alianzas estratégicas permite aprovechar las capacidades complementarias de organizaciones tradicionales, como las empresas de servicios públicos, y de nuevos participantes tecnológicos que ofrecen soluciones innovadoras para la gestión energética.

    Bajo este contexto, los implementadores de programas se enfrentan a desafíos significativos relacionados con la comunicación y la alineación de objetivos entre los socios. Los cambios en las prioridades estratégicas a corto plazo de los participantes pueden alterar la implementación de los programas y comprometer la propuesta de valor ofrecida a los usuarios. De igual forma, la falta de una visión compartida a largo plazo aumenta el riesgo para la escalabilidad futura, especialmente cuando las empresas de servicios públicos modifican sus planes de inversión o prioridades operativas. Otro obstáculo relevante es la dificultad de garantizar una entrega de información de alta calidad cuando múltiples socios se comunican directamente con los clientes, lo cual puede generar confusión y reducir la efectividad de las labores de educación y captación.

    Por otro lado, la preparación de los proveedores y la colaboración técnica presentan retos adicionales que deben ser gestionados mediante estrategias de mitigación proactivas. Existe a menudo una brecha entre las capacidades actuales de los productos comerciales y los requisitos específicos de los programas de flexibilidad, lo que obliga a los implementadores a dedicar recursos considerables para ajustar los diseños tecnológicos. Asimismo, la falta de experiencia previa en la integración de múltiples recursos energéticos distribuidos (DER) por parte de contratistas y administradores de programas puede afectar el éxito operativo inicial. Por su parte, la posibilidad de un bajo rendimiento de los socios en actividades críticas, como la previsión del potencial de flexibilidad o la gestión de eventos, requiere el establecimiento de planes de contingencia claros para proteger la integridad de los servicios prestados a la red.

    De modo complementario, las lecciones aprendidas en los programas estadounidenses sugieren que la definición precisa de roles y responsabilidades a lo largo del ciclo de vida del programa es esencial para la eficiencia operativa. La estandarización de los procesos de entrega y la creación de estructuras de gobernanza compatibles con los objetivos de todos los socios facilitan la replicabilidad y reducen los costos de administración. Además, el fomento de relaciones sinérgicas donde cada actor perciba beneficios claros por su participación asegura el compromiso a largo plazo y la sostenibilidad del modelo de negocio. A modo de cierre, la implementación de estándares de industria para la comunicación y la recopilación de datos, junto con medidas robustas de ciberseguridad, permitirá que las plantas virtuales de energía y otras soluciones de flexibilidad sean percibidas como recursos tan fiables y predecibles como los activos de generación tradicionales.

    Para leer más ingrese a:

    https://bies.lbl.gov/publications/business-models-scaling-demand-1

  • BCG’s Intelligent Cities Index 2026 How AI Shapes Urban Living

    BCG’s Intelligent Cities Index 2026 How AI Shapes Urban Living

    El índice de ciudades inteligentes de BCG evalúa a 61,0 de las metrópolis más importantes del mundo mediante un marco multidimensional que analiza la madurez tecnológica a través de cinco dominios fundamentales: resultados, estrategia, adopción, formas de trabajar y facilitadores. Ciudades líderes como Londres, Dubái y Nueva York han logrado posicionarse en la cima del ranking al integrar la inteligencia artificial directamente en los servicios públicos, mejorando sustancialmente la calidad de vida de sus residentes. Existe una correlación directa entre el número de casos de uso de inteligencia artificial implementados y la satisfacción de los ciudadanos, lo que sugiere que la tecnología actúa como un multiplicador de bienestar urbano. No obstante, el progreso no es lineal, debido a que incluso ciudades con una base tecnológica menos avanzada pueden impulsar resultados positivos si expanden el despliegue de soluciones digitales en áreas específicas de alto impacto para la población.

    De igual manera, la percepción de los residentes hacia la inteligencia artificial juega un rol determinante en la evolución del ecosistema urbano, generándose un círculo virtuoso cuando los ciudadanos confían en el valor de las herramientas digitales. Los datos indican que los usuarios más jóvenes son los más entusiastas, especialmente en regiones de África, Asia y Oriente Medio, donde la adopción de herramientas de IA generativa ha alcanzado niveles de optimismo sin precedentes. Esta aceptación social facilita que los líderes gubernamentales inviertan en infraestructuras más complejas, impulsando una mayor participación y participación empresarial. Por otra parte, la satisfacción con las aplicaciones de ciudad inteligente tiende a ser mayor en aquellas urbes donde la frecuencia de uso es elevada, lo que refuerza la necesidad de diseñar interfaces intuitivas que resuelvan problemas cotidianos de manera efectiva. Por lo tanto, mejorar el rendimiento de estas plataformas digitales es una vía directa para elevar la confianza pública y asegurar el éxito de las estrategias de digitalización a largo plazo.

    Bajo esta perspectiva, el equilibrio entre los facilitadores «duros» (infraestructura y tecnología) y los facilitadores «blandos» (talento y financiación) resulta ser la característica distintiva de las ciudades con mayor madurez. Mientras que algunas metrópolis pueden construir cimientos de infraestructura sólidos de forma aislada, ninguna ciudad logra alcanzar el nivel de liderazgo sin una oferta robusta de capital humano capacitado y flujos constantes de inversión. Las ciudades con ecosistemas de emprendimiento vibrantes logran convertir la fuerza tecnológica en oportunidades económicas tangibles, atrayendo capital de riesgo y fomentando la creación de empresas emergentes. En este sentido, la existencia de laboratorios vivientes y entornos de prueba controlados permite una co-creación constante de soluciones innovadoras entre el sector público y privado. Por consiguiente, la inversión en educación y en el fortalecimiento de los mercados financieros locales es tan necesaria como el despliegue de sensores de IoT o redes de alta velocidad.

    Para finalizar, cada urbe cuenta con un punto de partida diferente y puede seguir distintas rutas hacia el éxito, ya sea mediante una construcción equilibrada de capacidades en todos los dominios o a través de una especialización específica en áreas prioritarias. Las ciudades que han logrado romper las barreras de madurez suelen poseer una gobernanza centralizada para la inteligencia artificial y una estrategia clara que prioriza los casos de uso con mayor impacto social. Resulta vital que los responsables políticos clarifiquen sus prioridades a largo plazo para evitar inversiones fragmentadas que no generen valor acumulativo. La colaboración continua entre el gobierno, la academia y el sector empresarial es el motor que sostiene el progreso y permite adaptar la infraestructura física a las demandas cambiantes de la economía digital. Por ende, el camino hacia una ciudad verdaderamente inteligente requiere una visión holística que sitúe al ser humano en el centro del diseño tecnológico, asegurando que la innovación tecnológica se traduzca en una prosperidad urbana inclusiva y sostenible.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.bcg.com/publications/2026/how-ai-is-shaping-intelligent-cities

    https://web-assets.bcg.com/c8/3c/5460153642acb623fcc1fc69d05c/intelligent-cities-index-2026-web-july-2026-n.pdf

  • TELCO AI MARKET PULSE REPORT

    TELCO AI MARKET PULSE REPORT

    La industria de las telecomunicaciones atraviesa una transformación estructural en la que el modelo de negocio tradicional, basado en la venta de conectividad por bytes, está siendo reemplazado por la entrega de inteligencia medida en tokens. Esta migración hacia una red nativa de inteligencia artificial promete orquestar la comunicación y el cómputo como un sistema unificado, capaz de servir a cientos de miles de millones de agentes digitales en la próxima década. El éxito de este cambio depende de cerrar la brecha entre los modelos de lenguaje genéricos y las especificaciones técnicas del sector, puesto que los sistemas de propósito general suelen fallar en tareas críticas de red y cumplimiento de estándares 3GPP. Por consiguiente, la estrategia probada para los operadores consiste en realizar un ajuste fino de modelos de código abierto, evaluándolos frente a puntos de referencia específicos de telecomunicaciones y colaborando en problemas compartidos mediante gemelos digitales y datos sintéticos en lugar de exponer datos de red crudos.

    En este sentido, la madurez de los datos, más que su volumen masivo, constituye el factor determinante para escalar las capacidades de la red, dado que las empresas suelen gestionar información fragmentada y carente de contexto semántico. Resulta imperativo consolidar y correlacionar estos flujos de datos mediante ontologías compartidas que permitan a los sistemas comprender el significado de la información sin intervención humana constante. Para ello, los operadores deben priorizar casos de uso específicos de alto valor que demuestren resultados medibles ante la dirección financiera, evitando la implementación tecnológica por simple inercia. Bajo este contexto, la autonomía de la red debe ganarse por etapas, siguiendo una ruta que progresa desde la asistencia y recomendación hasta la acción y la orquestación total. Este enfoque graduado protege las operaciones críticas al mantener la inteligencia probabilística alejada de las acciones de carga pesada, reservando la ejecución directa para libros de jugadas deterministas bajo aprobación humana.

    Asimismo, la integración de modelos de inteligencia artificial en la red de acceso por radio (RAN) representa un cambio de paradigma que permite alcanzar mejoras de eficiencia de entre el 15,0% y el 20,0% en la capacidad de las celdas y hasta un 15,0% de ahorro energético adicional. Estos modelos embebidos deben superar algoritmos que la industria ha perfeccionado durante tres décadas, realizando inferencias en ventanas de tiempo de submilisegundos y operando sobre el hardware ya instalado sin incrementar el consumo energético. No obstante, la industria debe someter cada función a una prueba de valía que pondere las ganancias de rendimiento frente a la complejidad añadida, manteniendo siempre un respaldo de funciones basadas en reglas en caso de que el modelo presente desviaciones. Paralelamente, la llegada de la arquitectura 6G nativa de inteligencia artificial permitirá que el aire mismo sea impulsado por datos, integrando protocolos y algoritmos en un marco holístico que aprende de las mediciones reales en tiempo real.

    A modo de cierre, la transición hacia servicios inteligentes permite a los operadores monetizar fortalezas estructurales como la infraestructura soberana y la capacidad de cómputo en el borde de la red, transformando el gasto de capital en una máquina de generación de ingresos. Los casos de éxito, como el procesamiento de 30.000.000.000 de tokens diarios por parte de empresas líderes, demuestran que es posible alcanzar un retorno de inversión de hasta cinco veces el capital aportado. Sin embargo, el reto fundamental no es técnico, sino organizacional, exigiendo una cultura de experimentación donde el costo del fracaso se minimice mediante pruebas rápidas de concepto. La infraestructura de red se convertirá progresivamente en una red de inteligencia que no solo transporta datos, sino que decide dónde ejecutar cada carga de trabajo basándose en criterios de latencia y costo. Por ende, la colaboración profunda entre proveedores y operadores es el único camino para industrializar estas capacidades y asegurar que la conectividad digital siga siendo el habilitador principal de la economía global.

    Para leer más ingrese a:

    https://pages.rcrtech.com/telco-ai-market-pulse-report-2026

    https://8928696.fs1.hubspotusercontent-na1.net/hubfs/8928696/ARD336%20-%20Telco%20AI%20Market%20Pulse%20Report%20V4.pdf

  • THE DIGITAL EVIDENCE DILEMMA: How law enforcement can use AI to manage the surge in multimedia evidence, gain actionable insights and speed investigations

    THE DIGITAL EVIDENCE DILEMMA: How law enforcement can use AI to manage the surge in multimedia evidence, gain actionable insights and speed investigations

    En la última década, la proliferación de dispositivos digitales como cámaras corporales, cámaras de tráfico, teléfonos inteligentes y otros sistemas de vigilancia ha generado un aumento masivo en la cantidad de evidencias multimedia disponibles para las fuerzas del orden. Esta sobreabundancia de datos presenta desafíos significativos relacionados con el almacenamiento, el manejo y la capacidad para extraer información útil en un tiempo razonable. De este modo, la gran diversidad y volumen de datos obliga a los departamentos policiales a enfrentar dificultades tanto técnicas como operativas para gestionar archivos en múltiples formatos y de variadas fuentes, que requieren ingentes recursos humanos para su revisión efectiva. Frente a una escasez de personal calificado, el análisis manual de miles de archivos se torna impracticable, factor que impulsa a buscar soluciones tecnológicas que automaticen y optimicen la búsqueda de evidencias relevantes.

    En este contexto, la inteligencia artificial (IA) emerge como una herramienta capaz de transformar el manejo de la evidencia digital, proporcionando capacidad de procesamiento y análisis a gran escala que sobrepasa las limitaciones humanas. A través de sistemas inteligentes de gestión, es posible centralizar, clasificar y cruzar información proveniente de distintas fuentes en una plataforma accesible y optimizada para la investigación. En particular, al aplicar modelos avanzados de reconocimiento facial, detección de objetos, transcripción y clasificación de escenas, se facilita la identificación de patrones o personas de interés, acelera la reconstrucción de hechos y reduce el tiempo para lograr resultados sustantivos. Así, la IA no solo multiplica la eficiencia en la administración de contenidos digitales, sino que promueve la colaboración segura y organizada entre agencias, permitiendo el intercambio fluido de evidencia con la garantía de preservación de la cadena de custodia.

    Adicionalmente, incorporar técnicas ya probadas en la industria del entretenimiento y deportes para el manejo de grandes volúmenes de video ha aportado innovaciones aplicables al ámbito policial. Por ejemplo, la creación de proxies de baja resolución para realizar búsquedas rápidas sin comprometer la integridad de los archivos originales optimiza el acceso y la revisión dinámica de los videos. Todo ello refleja un diseño que contempla la personalización de interfaces para adaptarse a la identidad visual y procesos internos de las agencias, lo que contribuye a una integración sin complicaciones en las infraestructuras existentes. Finalmente, el uso combinado de diferentes módulos de análisis, que incluyen no solo la búsqueda y la redacción automática para proteger datos sensibles, sino también sistemas de seguimiento visual y reconocimiento biométrico, ofrece un paquete integral capaz de resolver casos complejos en tiempo récord, incluso bajo condiciones de presión y recursos limitados. De este modo, la tecnología orientada a la evidencia digital no solo mejora la capacidad investigativa sino que también fortalece la transparencia y la rendición de cuentas frente a la comunidad.

    La creciente cantidad de elementos digitales presenta un reto mayúsculo que la tecnología inteligente puede superar al transformar la evidencia digital en un activo investigativo potente y manejable. Las soluciones basadas en inteligencia artificial permiten un análisis profundo, organización eficiente y comunicación segura entre diversas entidades de seguridad. Al aprovechar modelos avanzados y adaptar metodologías utilizadas en otros sectores para optimizar procesos, es posible reducir la carga operativa sobre los cuerpos policiales y acelerar la resolución de casos complejos. Este progreso tecnológico contribuye a que los agentes puedan enfocar sus esfuerzos en tareas estratégicas y humanas, liberándolos de procesos tediosos y facilitando la justicia oportuna, eficaz y transparente.

    Para leer más ingrese a:

    https://unlock.veritone.com/police1-idems-ebook

  • AI Data Governance for the Enterprise: Solutions for Rights, Privacy, and AI-Ready Activation

    AI Data Governance for the Enterprise: Solutions for Rights, Privacy, and AI-Ready Activation

    La adopción de inteligencia artificial (IA) en las empresas de medios y entretenimiento ha abierto nuevas oportunidades para monetizar décadas de contenido archivado, sin embargo, estos archivos representan también un reto significativo para la gobernanza de datos. Muchas de estas organizaciones enfrentan un dilema, pues sus archivos históricos, a menudo no estructurados, contienen una mezcla compleja de datos con derechos poco claros, información confidencial y segmentación deficiente, lo que genera riesgos legales, de privacidad y de cumplimiento regulatorio. Así, los archivos tienden a ser vistos más como una carga o pasivo que como un activo valioso. Para superar esta barrera, es indispensable adoptar un enfoque estructurado y riguroso de gobernanza de datos de IA, que incluya tokenización, enriquecimiento, control de derechos y privacidad, y activación gobernada del contenido.

    Una de las realidades que enfrentan las empresas es que aproximadamente entre el 80 y 90% de sus archivos multimedia empresariales están formados por datos no estructurados, incluyendo texto, audio, imágenes y vídeo. Estos datos no estructurados carecen generalmente de metadatos adecuados que permitan su análisis y explotación mediante modelos de IA. Sin un proceso de tokenización y enriquecimiento adecuado, las plataformas de IA no pueden ni deben utilizar estos datos, ya que hacerlo pondría en riesgo la seguridad, la privacidad y el cumplimiento normativo. Es más, la ausencia de gobernanza expone a las compañías a costosas fallas, sanciones regulatorias y daños reputacionales, tal como se evidencia en que aproximadamente el 40% de los proyectos de IA no logran entregar retorno de inversión debido a problemas con la calidad de los datos. Ante estas circunstancias, la gobernanza de datos para IA debe descansar en cuatro pilares fundamentales: Inteligencia Estructurada, Conciencia de Derechos, Controles de Privacidad y Seguridad, y Activación Gobernada.

    El primero, Inteligencia Estructurada, implica convertir datos no estructurados en activos ricos en metadatos y organizados que pueden ser fácilmente buscados y utilizados a lo largo del ciclo de vida del contenido. Para lograr esto, es esencial una captura inteligente que normalice y consolide datos provenientes de archivos históricos, repositorios en la nube y fuentes externas. Esta base consistente se complementa con capacidades automatizadas de etiquetado y enriquecimiento, donde el IA identifica y etiqueta elementos como discursos, caras, objetos, sentimientos y relaciones semánticas dentro del contenido. El resultado es la creación de activos listos para análisis, capaces de revelar insights ocultos y apoyar el desarrollo de grafos de conocimiento avanzados. La segunda vertiente, Conciencia de Derechos, es crucial para proteger la propiedad intelectual y evitar usos no autorizados. Un sistema que detecta y clasifica automáticamente los derechos asociados a cada elemento del archivo permite identificar limitaciones de uso o restricciones de licencia, ayudando a los equipos legales y de negocio a tomar decisiones informadas sobre la activación del contenido. En tercer lugar, los Controles de Privacidad y Seguridad están integrados en cada paso del flujo de gobernanza. Mediante tecnologías de detección y redacción automática de información personal identificable (PII), junto con controles de acceso basados en roles y políticas de “necesidad de saber”, las organizaciones protegen datos sensibles y garantizan el cumplimiento normativo mientras habilitan un acceso seguro a quienes están autorizados. Finalmente, la Activación Gobernada asegura que la explotación del archivo se haga dentro de un entorno seguro y controlado. Este pilar incorpora controles embebidos en los flujos de trabajo, seguimiento detallado (audit trails), control de versiones y la integración con plataformas que orquestan múltiples modelos de IA de forma simultánea y segura.

    En este contexto, la plataforma aiWARE de Veritone se posiciona como el núcleo tecnológico que habilita esta gobernanza integral para IA. AiWARE es una plataforma modelo-agnóstica que permite la orquestación de cientos de modelos de IA distribuidos en diversas categorías cognitivas, dentro de un ambiente seguro y gobernado que cumple con estrictos estándares de seguridad, incluyendo la certificación FedRAMP, requerida por agencias gubernamentales de EE.UU. y deseada por muchas organizaciones comerciales. Esta solución trabaja de forma integrada con Veritone Data Refinery, que actúa como “tejido conectivo” entre los datos crudos, los modelos de IA y las cadenas de valor comerciales. Data Refinery refina, normaliza y prepara el contenido para hacerlo listo para IA, asegurando que cada flujo de trabajo se ajuste a los requerimientos específicos de los modelos involucrados y mantenga las salvaguardas de propiedad intelectual y privacidad necesarias. El proceso completo comienza con la ingestión segura de archivos desde múltiples fuentes, pasando por la creación de metadatos inteligentes generados por aiWARE, hasta la entrega de datos que ya están enriquecidos y preparados para soportar diferentes aplicaciones, desde entrenamiento de modelos personalizados hasta análisis avanzados y monetización a través de licenciamiento o activaciones comerciales.

    Este enfoque transforma radicalmente la percepción del archivo corporativo: de ser un costoso pasivo con riesgos legales y regulatorios, a ser un motor activo de crecimiento y generación de ingresos. La capacidad de activar el contenido de manera confiable y legal permite a las empresas abrir nuevas vías de monetización, como licenciar contenido, realizar análisis basados en IA o crear nuevas oportunidades comerciales y de patrocinio, todo sustentado sobre una base sólida de gobernanza. La clave para desbloquear el valor de los archivos en las empresas modernas no es solo aprovechar la IA, sino hacerlo con una gobernanza sólida e integrada que contemple cada etapa del ciclo de vida del dato. La plataforma aiWARE de Veritone, junto con Data Refinery y los principios de gobernanza estructurada, privacidad y activación controlada, ofrecen la solución tecnológica para que las organizaciones puedan convertir sus activos digitales en recursos inteligentes, seguros y rentables, impulsando una activación responsable de IA que cumple con regulaciones y aporta nuevas ventajas competitivas. Para aquellas empresas que desean transformar sus archivos de un centro de costos a un motor de ingresos mediante IA, la implementación de un enfoque de gobernanza integral apoyado en tecnología avanzada como aiWARE es la ruta fundamental para garantizar éxito, seguridad y cumplimiento.

    Para leer más ingrese a:

    https://unlock.veritone.com/data-governance-ebook

  • Procurement guidelines for the cybersecurity of hospitals and healthcare providers

    Procurement guidelines for the cybersecurity of hospitals and healthcare providers

    La creciente digitalización en el sector sanitario introduce una serie de desafíos relacionados con la ciberseguridad que demandan respuestas innovadoras y estructuradas en los procesos de adquisición tecnológica. En este contexto, la integración de dispositivos médicos conectados y servicios digitales ha ampliado el alcance de las amenazas cibernéticas, especialmente en un entorno donde la protección de datos personales y la continuidad operativa son elementos esenciales. Así, las entidades como hospitales y proveedores de salud deben reforzar su capacidad para gestionar riesgos mediante la incorporación de prácticas sólidas de ciberseguridad dentro del ciclo de compras, asegurando que las nuevas tecnologías y servicios cumplan con los estándares regulatorios establecidos y las políticas internas de seguridad. Se promueve un abordaje que contemple todas las fases de la cadena de adquisición, desde la planificación hasta la gestión posterior, priorizando la evaluación rigurosa de proveedores y el establecimiento de contratos con requisitos estrictos que permitan mitigar vulnerabilidades.

    Avanzando hacia la operacionalización de estas medidas, se subraya la necesidad de adoptar políticas integrales de seguridad en la cadena de suministro, lo que implica no solo conocer con detalle a los proveedores y sus capacidades en ciberseguridad, sino también exigir transparencia en el uso y actualización de bibliotecas y componentes de código abierto cuando aplique. En este apartado resulta relevante establecer mecanismos específicos que definan la responsabilidad contractual en el mantenimiento, parcheo, notificación de incidentes y el control estricto del acceso remoto, con el objetivo de resguardar la integridad de los sistemas y minimizar el impacto de eventuales ataques. Estas prácticas se presentan como un requisito indispensable para cumplir con normativas emergentes y están orientadas a preservar la autonomía técnica y operacional de las instituciones sanitarias frente a posibles dependencias tecnológicas.

    Además, la aplicabilidad práctica de estas recomendaciones se ejemplifica a través de escenarios en los que la adquisición de equipos médicos o servicios en la nube representa situaciones con alta exposición a riesgos. Estos ejemplos permiten visibilizar cómo implementar un enfoque estructurado en la evaluación de riesgos, contratación y monitoreo continuo, fortaleciendo la resistencia institucional y asegurando que la adquisición contemple desde la interoperabilidad con sistemas existentes hasta garantías en la gestión de datos al final del ciclo de vida de los productos. La estrategia contempla también la formación continua del personal para promover una cultura de seguridad, reconociendo que la ciberseguridad no solo depende de tecnologías, sino también del componente humano y organizacional que debe estar alineado con los objetivos y obligaciones legales vigentes.

    Con base en estas consideraciones, la práctica de integrar requisitos detallados de seguridad, diseñar arquitecturas técnicas robustas y establecer protocolos claros para la respuesta ante incidentes conforman una defensa sólida frente a las amenazas que afectan al sector salud. La definición clara de criterios para la selección de proveedores, incluyendo la certificación en estándares reconocidos y la capacidad para cumplir con las normativas específicas del sector, contribuye a que las organizaciones sean capaces de anticipar y minimizar las vulnerabilidades asociadas. Por lo tanto, es indispensable que esta atención a la seguridad se traduzca en documentos contractuales que reflejen las responsabilidades mutuas, contemplando cláusulas sobre seguros cibernéticos, restricciones a la subcontratación y obligaciones de transparencia en el uso de tecnologías como la inteligencia artificial. Este enfoque integral busca fomentar una resiliencia sostenible en un entorno donde las amenazas son cada vez más complejas y demandan una gestión preventiva y proactiva.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.enisa.europa.eu/publications/procurement-guidelines-for-the-cybersecurity-of-hospitals-and-healthcare-providers

  • SME Cyber Resilience Maturity Assessment Model

    SME Cyber Resilience Maturity Assessment Model

    El modelo de evaluación de madurez en ciberresiliencia para pequeñas y medianas empresas (PYMES) presenta un enfoque estructurado que permite evaluar y fortalecer las capacidades de estas organizaciones para enfrentar los riesgos digitales actuales. La regulación europea, mediante la Cyber Resilience Act, establece nuevas obligaciones para productos con elementos digitales, afectando directamente a fabricantes, importadores y distribuidores, entre los cuales destacan las PYMES por su gran presencia en el ecosistema digital europeo. Este contexto impulsa a evaluar las prácticas de seguridad que abarcan desde la gobernanza y la documentación hasta la gestión de vulnerabilidades y el ciclo de vida del producto. De modo que el modelo ofrece una guía práctica, flexible y directa, con el propósito de facilitar la implementación de medidas de ciberseguridad, teniendo en cuenta las limitaciones de recursos y experiencia que usualmente enfrentan estas empresas.

    Además, el modelo está segmentado en cinco dominios que reflejan áreas esenciales de gestión y seguridad: gobernanza y documentación, gestión de riesgos y seguridad desde el diseño, administración de vulnerabilidades y parches, gestión del ciclo de vida del producto, y finalmente, conciencia y competencias del personal. Cada dominio se desglosa en criterios que se valoran a través de niveles de madurez, desde prácticas ad hoc y no formalizadas hasta procesos completamente institucionalizados y en mejora constante. Esta estructura permite visualizar la postura en ciberresiliencia de la empresa mediante perfiles que van desde básico hasta avanzado, lo que facilita priorizar acciones y enfocar recursos en mejoras concretas y graduales. Al mismo tiempo, se reconoce que poseer un nivel avanzado no implica necesariamente cumplimiento legal, sino que representa un camino hacia un mejor manejo de los riesgos de seguridad.

    En la práctica, la aplicación de este modelo se realiza mediante un cuestionario de autoevaluación que toma alrededor de dos horas y considera aspectos específicos relacionados con productos digitales. La herramienta invita a considerar los riesgos inherentes a los distintos tipos de productos y los procedimientos regulatorios que les son aplicables. Con ello, se enfatiza la importancia de que las organizaciones mantengan documentación actualizada y establezcan procesos para gestionar riesgos, responder a vulnerabilidades, mantener ciclos de soporte definidos y capacitar al equipo en materia de seguridad. El reconocimiento y monitoreo constante de estos elementos contribuye a una mayor previsibilidad, transparencia y resiliencia operativa, aspectos que mejoran la confianza del cliente y la capacidad para adaptarse a cambios regulatorios o amenazas emergentes.

    Las recomendaciones apuntan hacia la implementación progresiva y adaptable según tamaño, recursos y riesgos específicos de cada organización. Se sugiere establecer una base documental que incluya responsabilidades, registros y procedimientos claros, tomando en cuenta la asignación de roles en la gestión de seguridad del producto. Asimismo, se anima a mantener un seguimiento constante de vulnerabilidades y la pronta aplicación de parches, así como a promover una cultura organizacional consciente y responsable frente a los desafíos cibernéticos. Al realizar autoevaluaciones periódicas y actualizar planes de mejora, se favorece la evolución en madurez de manera sostenida. En este sentido, mantener una visión integral y dinámica permite a las PYMES enfrentar mejor el entorno digital, asegurando que la seguridad se incorpore como un elemento natural y permanente en su actividad.

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Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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