Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • Efficiency Saves: Cutting Energy Waste Can Save $31,000 per Household

    Efficiency Saves: Cutting Energy Waste Can Save $31,000 per Household

    El aumento de la demanda eléctrica, el crecimiento de cargas asociadas a centros de datos, la volatilidad de los costos energéticos y la necesidad de reducir emisiones están impulsando la búsqueda de soluciones que permitan fortalecer la sostenibilidad de los sistemas energéticos sin comprometer la competitividad económica. Bajo este contexto, la eficiencia energética surge como una alternativa capaz de reducir el consumo innecesario de energía, optimizar el uso de la infraestructura existente y disminuir la presión sobre los sistemas eléctricos. La evaluación considera oportunidades de actuación en edificios residenciales y comerciales, procesos industriales, transporte y programas de flexibilidad de la demanda, ofreciendo una visión integral del potencial disponible para reducir el desperdicio energético a gran escala.

     

    Los resultados muestran beneficios significativos tanto para los consumidores como para el sistema energético. Las estimaciones indican que la adopción de medidas de eficiencia y gestión flexible de la demanda permitiría generar ahorros acumulados del orden de US$4,8 billones hasta 2050, equivalentes a aproximadamente US$31.000 por hogar. Adicionalmente, los costos energéticos disminuirían cerca de US$215.000 millones por año, proporcionando alivio económico para hogares, empresas e industrias. Al mismo tiempo, la reducción promedio de 208 GW de demanda máxima, equivalente a la producción de más de 400 grandes centrales eléctricas, evidencia el potencial de estas estrategias para mitigar la necesidad de nuevas inversiones en infraestructura de generación y redes.

     

    La evaluación también destaca la contribución de la eficiencia energética a la resiliencia y modernización del sistema eléctrico. Tecnologías como aislamiento avanzado, bombas de calor industriales, controles inteligentes, sensores digitales y mecanismos de respuesta de la demanda permiten aprovechar mejor la energía disponible y desplazar consumos hacia momentos de menor presión sobre la red. Estas medidas favorecen una operación más eficiente del sistema, incrementan la flexibilidad operativa y contribuyen a gestionar de manera más efectiva el crecimiento sostenido de la demanda eléctrica. Además, aportan beneficios asociados a confort, salud y resiliencia, particularmente en comunidades de menores ingresos y zonas con mayores vulnerabilidades económicas.

     

    Para materializar este potencial, se identifican instrumentos de política pública relacionados con estándares de eficiencia para vehículos y equipos, códigos energéticos para edificaciones, programas de incentivos, esquemas de información al consumidor y actividades de investigación, desarrollo y demostración tecnológica. Desde una perspectiva estratégica, los hallazgos muestran que la eficiencia energética no solo contribuye a la reducción de emisiones, sino que también constituye una herramienta para fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico, mejorar la asequibilidad de la energía y acelerar la transición hacia sistemas energéticos más sostenibles y resilientes. Esta visión resulta especialmente relevante para organizaciones interesadas en gestionar el crecimiento de la demanda y maximizar el aprovechamiento de la infraestructura energética existente

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    https://www.aceee.org/resource/efficiency-saves/https://www.aceee.org/wp-content/uploads/2026/07/u2603.pdf

  • Eppur si muove: La evolución de las brechas de infraestructura de ALC 2021-2026

    Eppur si muove: La evolución de las brechas de infraestructura de ALC 2021-2026

    La infraestructura energética desempeña un papel determinante en la competitividad, la productividad y la calidad de vida de los países de América Latina y el Caribe. El acceso confiable a la electricidad, junto con la capacidad de ampliar y modernizar las redes que soportan la actividad económica, resulta indispensable para responder a las necesidades de crecimiento, electrificación y desarrollo sostenible de la región. A partir de una actualización de las estimaciones realizadas en 2021, se evalúan los requerimientos de inversión asociados al cumplimiento de metas de desarrollo hacia 2030, incorporando información reciente sobre desempeño, cobertura y calidad de distintos sectores de infraestructura, con especial relevancia para la infraestructura eléctrica.

     

    Los resultados muestran que América Latina y el Caribe deberá movilizar aproximadamente US$1,595.965 millones entre 2025 y 2030, equivalentes a un esfuerzo anual de 3,53 % del PIB regional. Dentro de ese total, la infraestructura de energía eléctrica representa cerca del 24 % de las necesidades de inversión identificadas, ubicándose como uno de los sectores de mayor relevancia para el desarrollo regional. Esta situación refleja la necesidad de fortalecer sistemas energéticos capaces de acompañar el crecimiento económico, facilitar la integración de nuevas tecnologías y responder al incremento de la demanda eléctrica derivado de los procesos de urbanización, industrialización y transformación productiva.

     

    La evaluación también evidencia una brecha significativa entre las necesidades estimadas y la inversión efectivamente ejecutada. Entre 2015 y 2023, la inversión en infraestructura alcanzó en promedio apenas 1,7 % del PIB regional, afectada principalmente por la reducción de la inversión pública. No obstante, algunos indicadores de cobertura y calidad presentaron mejoras superiores a las esperadas, lo que sugiere la existencia de factores relacionados con avances tecnológicos, aumentos de eficiencia operativa, innovaciones en modelos de gestión y una mayor participación de fuentes de financiamiento complementarias. Comprender estas dinámicas resulta particularmente relevante para el sector energético, donde la optimización del uso de los recursos disponibles será determinante para acelerar la modernización de la infraestructura eléctrica.

     

    La información presentada permite dimensionar el reto que enfrenta la región para fortalecer la infraestructura que sustenta la transición hacia sistemas energéticos más robustos, confiables y preparados para nuevas exigencias de demanda. Además de identificar los recursos requeridos, el análisis aporta elementos para priorizar inversiones, mejorar la planificación sectorial y diseñar estrategias que permitan cerrar brechas de cobertura y calidad. Para responsables de política pública, entidades financieras, empresas de energía y organismos de desarrollo, los hallazgos ofrecen una referencia valiosa para impulsar proyectos que contribuyan a la resiliencia del sistema eléctrico, la seguridad energética y el crecimiento sostenible de América Latina y el Caribe.

    Para leer más ingrese a:

    https://publications.iadb.org/es/eppur-si-muove-la-evolucion-de-las-brechas-de-infraestructura-de-alc-2021-2026

    https://publications.iadb.org/es/publications/spanish/viewer/-Eppur-si-muove-La-evolucion-de-las-brechas-de-infraestructura-de-ALC-2021-2026.pdf

  • Stored Potential: The impacts of utility-scale battery energy storage systems on communities and the grid

    Stored Potential: The impacts of utility-scale battery energy storage systems on communities and the grid

    El crecimiento acelerado del almacenamiento de energía con baterías está modificando la forma en que los sistemas eléctricos gestionan la variabilidad de la generación, responden a eventos climáticos extremos y garantizan la continuidad del servicio. En Estados Unidos, la capacidad instalada de almacenamiento aumentó más de cuarenta veces desde 2018 y las proyecciones de interconexión indican aproximadamente 67 GW de nuevos proyectos hacia 2030. Esta expansión posiciona a las baterías como una de las tecnologías con mayor crecimiento dentro del sector eléctrico, superando incluso las adiciones previstas de nueva generación a gas natural. Bajo este escenario, el almacenamiento se consolida como una herramienta capaz de proporcionar servicios complementarios, soporte para rampas de demanda, gestión de congestiones y respaldo durante periodos de máxima exigencia operativa.

     

    La evaluación de las condiciones de mayor estrés de la red permite observar contribuciones tangibles a la confiabilidad. En California, donde la capacidad instalada superaba los 14,5 GW en 2025, las baterías aportaron entre 13 % y 19 % de la generación total durante las horas más exigentes del sistema, operando cerca del 64 % de su capacidad instalada. Estos resultados muestran niveles de desempeño comparables a los observados en centrales térmicas utilizadas para atender picos de demanda. La experiencia registrada durante la ola de calor de septiembre de 2022 aporta evidencia adicional sobre su aporte operativo, al suministrar 3,4 GW de capacidad y 85,4 GWh de energía durante varios días consecutivos de temperaturas récord. Dicho comportamiento fortaleció la disponibilidad de reservas en momentos donde la estabilidad del sistema se encontraba bajo presión.

     

    Además de sus aportes técnicos, el almacenamiento presenta implicaciones económicas y sociales de interés para reguladores, inversionistas, comunidades y empresas de energía. La capacidad de desplazar energía hacia los momentos de mayor demanda contribuye a moderar señales de precios en el mercado eléctrico y puede generar beneficios económicos asociados a menores costos de operación del sistema. De igual forma, la instalación de proyectos de gran escala puede traducirse en ingresos fiscales locales y oportunidades de desarrollo económico para los territorios donde se implementan. Estas consideraciones adquieren relevancia en un contexto donde las comunidades buscan equilibrar confiabilidad, sostenibilidad y desarrollo local, mientras avanzan procesos de transformación de la infraestructura energética.

     

    Junto con estas oportunidades, también se examinan aspectos relacionados con salud, medio ambiente y seguridad operacional, ámbitos que han cobrado mayor atención a medida que aumenta el número de instalaciones. La evolución tecnológica, el fortalecimiento de los estándares de diseño y la mejora de los mecanismos de preparación ante emergencias están contribuyendo a gestionar los riesgos asociados a esta infraestructura. Desde una perspectiva estratégica, el análisis proporciona insumos valiosos para organizaciones que buscan comprender cómo el almacenamiento puede fortalecer la resiliencia del sistema eléctrico, facilitar la integración de recursos renovables y respaldar una transición energética caracterizada por mayores niveles de flexibilidad, confiabilidad y adaptación frente a escenarios de creciente electrificación.

    Para leer más ingrese a:

    https://rmi.org/app/uploads/dlm_uploads/2026/09/rmi-september-2026-stored-potential.pdf

  • US Energy Storage Monitor Q3 2026

    US Energy Storage Monitor Q3 2026

    La expansión del almacenamiento energético en Estados Unidos está transformando progresivamente la forma en que se planifica, opera y moderniza el sistema eléctrico. El despliegue acelerado de proyectos con baterías responde tanto al crecimiento de las fuentes renovables variables como a la necesidad de incrementar la flexibilidad operativa de las redes eléctricas. Bajo este contexto, la evolución del mercado permite observar cómo el almacenamiento deja de ser una tecnología complementaria para convertirse en un activo cada vez más integrado a las estrategias de confiabilidad, gestión de congestiones y optimización de recursos energéticos. La incorporación de nueva capacidad evidencia una creciente madurez del sector, acompañada por mayores escalas de implementación y una participación cada vez más relevante de instalaciones de gran tamaño.

     

    El análisis del mercado muestra comportamientos diferenciados entre regiones y segmentos de aplicación. Mientras determinados estados mantienen posiciones de liderazgo debido a marcos regulatorios favorables y necesidades específicas del sistema, otros territorios comienzan a fortalecer sus carteras de proyectos impulsados por nuevas oportunidades de negocio y señales económicas atractivas. Al mismo tiempo, los segmentos residencial, comercial e industrial continúan evolucionando con dinámicas particulares relacionadas con costos, incentivos y expectativas de los consumidores. Esta diversidad de aplicaciones permite dimensionar el alcance real de la tecnología y su capacidad para responder a diferentes desafíos energéticos mediante soluciones adaptadas a cada contexto operativo. 

     

    Las perspectivas de crecimiento se encuentran estrechamente relacionadas con factores asociados a las cadenas de suministro, la disponibilidad de equipos, las condiciones de financiamiento y la evolución de los costos tecnológicos. De igual manera, la materialización de nuevos proyectos depende de procesos de interconexión, requisitos regulatorios y condiciones propias de los mercados eléctricos regionales. La combinación de estos elementos configura un entorno dinámico en el que desarrolladores, inversionistas y empresas de energía deben evaluar permanentemente riesgos y oportunidades. A medida que aumenta la competitividad de las tecnologías de almacenamiento, también se fortalecen sus posibilidades de participación en mercados de capacidad, servicios complementarios y mecanismos orientados a mejorar la confiabilidad del sistema.

     

    La visión prospectiva del mercado permite identificar tendencias que resultan de especial interés para organizaciones del sector energético que buscan entender la evolución de la flexibilidad de la red y la integración de recursos renovables. Además de ofrecer indicadores actualizados sobre instalaciones y proyecciones futuras, se proporciona una lectura detallada de los factores que impulsan o limitan el crecimiento del sector. Esta aproximación facilita la comprensión de las condiciones necesarias para la expansión sostenible del almacenamiento energético y aporta elementos útiles para la formulación de estrategias corporativas, regulatorias y de inversión en un entorno caracterizado por una creciente electrificación y una mayor necesidad de resiliencia operativa.

    Para leer más ingrese a:

    https://go.woodmac.com/l/131501/2026-09-20/36bn5k/131501/1789959679FJhj3atK/US_ESM_Q3_2026_ES.pdf

  • Protection Challenges in IBR Rich Networks

    Protection Challenges in IBR Rich Networks

    La creciente penetración de recursos basados en inversores está transformando los fundamentos de la protección eléctrica. Históricamente, la generación síncrona aportaba de forma inherente fortaleza de sistema, inercia, control de tensión y corrientes de falla predecibles. En redes con alta proporción de recursos basados en inversores (IBR), esas magnitudes dependen de estrategias de control propietarias, suelen ser limitadas en magnitud y duración, y varían según el fabricante y el modo de operación. Como resultado, los esquemas convencionales de gradación tiempo-corriente, detección direccional y protección de distancia experimentan pérdida progresiva de sensibilidad y de confiabilidad, especialmente en redes débiles o con baja relación de cortocircuito.

     

    La experiencia operativa de proveedores de servicio de red australianos y de Nueva Zelanda, junto con aportes de fabricantes de relevadores, CSIRO, operadores del sistema y laboratorios internacionales, confirma que la degradación no es abrupta sino gradual. La protección diferencial de corriente de línea se reconoce como la opción primaria más robusta cuando existe infraestructura de comunicaciones, mientras que en distribución y sistemas remotos se siguen utilizando métodos convencionales adaptados mediante grupos de ajustes, operación dependiente del modo y coordinación simplificada. Se exploran esquemas híbridos que combinan indicadores de frecuencia y corriente, sistemas de medición de área amplia basados en sincrofasores, y tecnologías emergentes de ondas viajeras y dominio temporal, todavía concentradas en el nivel de transmisión.

     

    Un obstáculo recurrente es la falta de transparencia y estandarización de la respuesta de falla de los inversores: magnitud, duración, comportamiento de secuencia y ángulo de fase. Sin datos confiables y modelos accesibles, el diseño, la coordinación y la validación de protecciones se vuelven inciertos. La industria avanza hacia marcos de protección más conscientes del comportamiento de control, que integren mediciones eléctricas tradicionales con comprensión de la dinámica de los lazos de control de los IBR. Se examinan también tecnologías de soporte como BESS y STATCOM en modo grid-forming, convertidores HVDC y soluciones de baja tensión, así como el comportamiento de plantas virtuales de potencia y recursos energéticos de consumidores durante disturbios, incluyendo consideraciones de corriente de falla, anti-isla y desbalance de fases. 

     

    El trabajo de universidades australianas (Melbourne, Monash, Queensland, Tasmania, Charles Darwin) y referencias de CIGRE y NREL refuerzan la necesidad de simulación EMT, pruebas hardware-in-the-loop, mayor acceso a datos de alta resolución y evolución de normas y marcos regulatorios. En conjunto, no se trata de un reemplazo disruptivo de los sistemas de protección existentes, sino de una evolución pragmática que conserva la base de seguridad actual e incorpora de forma incremental herramientas digitales, lógica supervisora y, a más largo plazo, indicadores derivados de estados internos de control de los inversores para cerrar la brecha de velocidad de detección en redes de baja inercia y alta penetración de IBR.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.csiro.au/en/research/technology-space/energy/Electricity-transition/AR-PST/Stage-5?ct=1790606728585

  • AR-PST Topic 5 Stage 5 Restoration and Black Start: Final Report

    AR-PST Topic 5 Stage 5 Restoration and Black Start: Final Report

    La transición hacia un sistema dominado por inversores está reconfigurando la manera de prestar el servicio de black starty de restablecer el suministro tras un apagón general. Con más de 12 GW de generación síncrona previstos para retiro hasta 2034, la capacidad de reinicio del mercado eléctrico australiano ya muestra señales de deterioro, mientras que la confianza en los inversores como fuente primaria de restablecimiento sigue siendo baja por la falta de experiencia y de datos. Frente a ese panorama, la quinta etapa del tema 5 del programa Australian Research in Power System Transition, liderada por CSIRO con el apoyo de AusNet, evalúa si una Renewable Energy Zone puede energizarse a sí misma y ofrecer un servicio de reinicio creíble, tomando como fuente principal un sistema de baterías grid-forming. Para ello se construyó un modelo abierto en PSCAD, inspirado en la zona Central West Orana, que incorpora líneas de 330 y 500 kV, condensadores síncronos, protecciones activas y múltiples tecnologías de generación.

     

    Los resultados desmontan varias preocupaciones frecuentes. Una batería de 400 MVA logró energizar la red interna de alta tensión y reenergizar transformadores de hasta 1.500 MVA, siempre que se gestionaran con cuidado dos factores: la reserva de potencia reactiva, que se agota rápidamente por la carga capacitiva de las líneas de 500 kV, y las resonancias pasivas de baja frecuencia, que en el caso estudiado aparecieron cerca de 16 Hz. Un filtro armónico energizado de forma temporal permitió superar ese obstáculo, mientras que los condensadores síncronos no lograron mitigarlo. En cuanto a la energía, una batería típica de 200 MW y 400 MWh necesitó solo entre 2% y 7% de su capacidad para llevar el suministro hasta el punto de conexión y mantenerlo entre una y tres horas. Con una zona parcialmente energizada, que sumó 1.700 MVA de generación en línea, el alcance sobre la red externa llegó a 200 km de línea de 500 kV, una mejora que resultó menos que proporcional al aumento de generación.

     

    Por otra parte, el estudio examina qué ocurre cuando la energía primaria varía por el clima. Las configuraciones híbridas remotas, con baterías formadoras de red y parques eólicos o solares distantes, se mantuvieron estables sin coordinación adicional, con tensiones dentro de aproximadamente 3% y frecuencias dentro de ±0,4 Hz aun con escalones de potencia de hasta 80% de la capacidad nominal. Bastaron condiciones simples: ajustar la potencia activa de la batería para centrar la frecuencia en 50 Hz, limitar la generación variable a la capacidad de absorción disponible y mantener margen en el estado de carga. Dos islas independientes lograron sincronizarse pese a operar con algoritmos de control distintos, y una zona parcialmente energizada mejoró la regulación de tensión y frecuencia de un reinicio liderado por una máquina síncrona. Los tiempos de restablecimiento hasta el punto de conexión oscilaron entre 17 y 45 minutos para una sola batería, y entre 16 minutos y 3 horas para una zona con varias plantas.

     

    Más allá de las simulaciones, el informe propone requisitos técnicos neutrales respecto de la tecnología para plantas con capacidad de reinicio, definidos por comportamientos observables como la energización de redes muertas, la operación en isla con baja fortaleza del sistema y una corriente de falla útil para las protecciones. También presenta una plantilla de pruebas en campo que responde a las preocupaciones de los operadores de red, con monitoreo de alta velocidad en tiempo real, ensayos multipartes, estudios revisados por pares y planes de reversión. Entre las prioridades futuras figuran las pruebas de relés de protección con hardware-in-the-loop y los ensayos del programa Type 2 Transitional Services. Para profesionales del sector energético colombiano, estos hallazgos ofrecen un referente para definir requisitos de reinicio, dimensionar almacenamiento y planificar el restablecimiento en sistemas con creciente participación de generación renovable.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.csiro.au/en/research/technology-space/energy/Electricity-transition/AR-PST/Stage-5?ct=1790606728585

  • ASEAN Digital Economy Outlook 2026

    ASEAN Digital Economy Outlook 2026

    La economía digital del sudeste asiático ha experimentado un crecimiento acelerado durante la última década gracias al fortalecimiento de la conectividad, la expansión de los servicios digitales y la consolidación de marcos regionales orientados a promover la integración económica. Este proceso ha permitido construir bases institucionales y regulatorias que favorecen una mayor interacción digital entre los países de la ASEAN. La culminación del ASEAN Digital Economy Framework Agreement (DEFA) en 2026 representa un nuevo punto de inflexión al proporcionar un marco común destinado a facilitar el intercambio de información, la realización de transacciones electrónicas y la participación de empresas y consumidores en un mercado digital cada vez más integrado. Además, la creciente relevancia económica de los servicios digitales y del comercio electrónico refuerza la necesidad de avanzar hacia mecanismos regionales más interoperables y eficientes. 

     

    Los indicadores analizados muestran que la región presenta fortalezas relevantes en conectividad, facilitación del comercio digital y capacidades de ciberseguridad, situándose por encima de los promedios globales en varios de estos aspectos. No obstante, persisten brechas frente a economías digitalmente más avanzadas en ámbitos como pagos digitales, logística para el comercio electrónico, apertura regulatoria, innovación y capacidades digitales especializadas. Asimismo, existen diferencias significativas entre los Estados miembros de la ASEAN, situación que puede afectar la predictibilidad y eficiencia de las transacciones digitales regionales. Esta heterogeneidad pone de manifiesto la importancia de promover una mayor armonización normativa y operativa para reducir fricciones en los intercambios transfronterizos. 

     

    Desde la perspectiva empresarial, la adopción de tecnologías digitales presenta niveles elevados, particularmente en soluciones de pago electrónico. Las organizaciones destacan beneficios asociados con mejoras en productividad, optimización de procesos, fortalecimiento de la confianza comercial y reducción de costos operativos. Sin embargo, las dificultades aumentan cuando las empresas intentan extender estas actividades a mercados regionales. Las micro, pequeñas y medianas empresas enfrentan mayores obstáculos relacionados con autenticación digital, firmas electrónicas, pagos transfronterizos, cumplimiento regulatorio y acceso a capacidades tecnológicas especializadas. Adicionalmente, las organizaciones que ya utilizan tecnologías digitales reportan desafíos vinculados con ciberseguridad, gobernanza de datos, interoperabilidad y costos de transacción, factores que limitan una participación más activa en la economía digital regional. 

     

    Con base en estos hallazgos, se plantean cinco prioridades estratégicas orientadas a profundizar la integración digital regional: fortalecer los mecanismos de comercio digital sin papel, desarrollar ecosistemas interoperables de pagos y facturación electrónica, consolidar infraestructuras de identidad digital y autenticación, establecer esquemas predecibles de gobernanza de datos y apoyar la participación digital transfronteriza de las micro, pequeñas y medianas empresas. Estas acciones buscan transformar los avances en preparación digital en oportunidades concretas para organizaciones y ciudadanos, generando condiciones más favorables para la innovación, la competitividad y el crecimiento inclusivo. El análisis proporciona insumos relevantes para responsables de política pública, empresas y organizaciones interesadas en comprender cómo la digitalización puede acelerar la integración económica y la resiliencia regional frente a los desafíos de una economía cada vez más interconectada.

    Para leer más ingrese a:

    https://www.weforum.org/publications/asean-digital-economy-outlook-2026/

    https://reports.weforum.org/docs/WEF_ASEAN_Digital_Economy_Outlook_2026.pdf

  • Building 6G: Aligning Technology, Policy and Purpose

    Building 6G: Aligning Technology, Policy and Purpose

    La próxima generación de redes móviles está siendo concebida bajo una visión que trasciende los objetivos tradicionales de mayor velocidad o capacidad de transmisión. El desarrollo de 6G apunta a construir infraestructuras digitales inteligentes capaces de integrar comunicaciones, procesamiento distribuido, capacidades avanzadas de sensado y automatización basada en IA. Esta evolución busca responder a las crecientes necesidades de conectividad de industrias, ciudades, sistemas críticos y nuevos entornos digitales que demandarán niveles superiores de desempeño, adaptabilidad y eficiencia. Bajo este contexto, la arquitectura 6G se perfila como un ecosistema diseñado para soportar aplicaciones mucho más amplias que las asociadas históricamente a las telecomunicaciones móviles. 

     

    La transformación tecnológica propuesta incorpora elementos como arquitecturas nativas de IA, utilización de bandas de espectro sub-THz, capacidades de sensado integrado y mecanismos avanzados de ciberseguridad. Estas tecnologías no solo buscan optimizar la conectividad, sino también habilitar nuevas funcionalidades que permitan a las redes comprender, predecir y adaptarse dinámicamente a las condiciones operativas. De esta manera, las telecomunicaciones evolucionan hacia plataformas inteligentes capaces de soportar servicios cada vez más complejos, favoreciendo procesos de automatización y coordinación entre múltiples sectores económicos.

     

    Más allá de los avances técnicos, el despliegue exitoso de 6G dependerá de la alineación entre innovación tecnológica, marcos regulatorios y objetivos de política pública. Aspectos como la gestión eficiente del espectro, la armonización internacional de estándares, la sostenibilidad ambiental y la inclusión digital aparecen como factores determinantes para garantizar una adopción equilibrada. La coordinación entre gobiernos, organismos de estandarización, industria y centros de investigación será necesaria para establecer bases comunes que faciliten la interoperabilidad y reduzcan barreras de implementación entre regiones.

     

    La revisión de tendencias de investigación, actividades regulatorias y estrategias empresariales permite identificar los principales retos y oportunidades asociados al ecosistema 6G. La toma de decisiones durante las etapas tempranas de diseño e implementación tendrá implicaciones directas sobre la competitividad, el acceso a la conectividad y la capacidad de generar beneficios sociales a largo plazo. Por ello, el análisis ofrece elementos relevantes para comprender cómo las futuras redes podrán convertirse en plataformas habilitadoras de innovación digital, resiliencia tecnológica y desarrollo económico en distintos sectores productivos.

    Para leer más ingrese a:

    https://8928696.fs1.hubspotusercontent-na1.net/hubfs/8928696/2026%20-%20RCR%20Building%206G%20Report.pdf

    https://pages.rcrtech.com/6g-report-2026

  • Cybersecurity in Battery Energy Storage Systems: Roles, Responsibilities, and Regulatory Gaps Across the Value Chain

    Cybersecurity in Battery Energy Storage Systems: Roles, Responsibilities, and Regulatory Gaps Across the Value Chain

    El almacenamiento en baterías no es un recurso unidireccional como la fotovoltaica: es un activo bidireccional, intensivo en software, que responde en milisegundos y aporta contención de frecuencia, balance, reservas, gestión de congestión, servicios de inercia sintética, arranque en negro y restauración del sistema. Esa función de flexibilidad y estabilización crea un perfil de ciberseguridad distinto: mayor profundidad de control, intensidad de comunicaciones y dependencia de optimización, agregación, plataformas en la nube y acceso remoto de terceros. Un fallo de control puede traducirse en incidente de red, como ilustra el caso de una instalación de 100 MW en Estonia que, por un error de software, disparó interconexiones y desestabilizó la red báltica.

     

    La arquitectura de un BESS combina celdas, módulos y packs; sistemas de gestión de batería (BMS); sistemas de conversión de potencia (PCS, incluidos inversores); sistemas de gestión de energía (EMS) y SCADA; y capas de comunicación, plataformas en la nube y acceso remoto. Los componentes de mayor criticidad ciberfísica son precisamente aquellos que traducen órdenes digitales en acción física: BMS, PCS, EMS, SCADA, pasarelas de subestación y herramientas de acceso remoto. La integración multi-proveedor implica que ningún actor tiene visibilidad de extremo a extremo, y que ningún instrumento regulatorio asigna hoy de forma clara la responsabilidad sobre actualizaciones de firmware, gobernanza del acceso remoto y divulgación de vulnerabilidades a lo largo de todo el conjunto de soluciones.

     

    El mapeo de responsabilidades cubre fabricantes de equipos originales, integradores de sistema, propietarios y operadores de activos, TSO y DSO, agregadores y proveedores de servicios en la nube, a lo largo de las fases de diseño y fabricación, integración y puesta en servicio, operación y mantenimiento, y desmantelamiento. La clasificación de riesgo varía según el modelo de despliegue (utility-scale, co-localizado, C&I, residencial o flotas agregadas) y según índices de impacto como el Electricity Cybersecurity Impact Indexdel NCCS. Las lagunas más urgentes incluyen activos legacy anteriores a la aplicación plena del CRA, traspaso de gestión de riesgo cibernético en operaciones externalizadas, estructuras de propiedad mediante special purpose vehicles y fabricantes sin presencia legal en la UE.

     

    Las recomendaciones se dirigen tanto a la industria como a las instituciones europeas. A propietarios y operadores se les pide exigir HBOM y SBOM verificados, segmentación de red, acceso remoto seguro con MFA y ventanas limitadas, y planes de respuesta a incidentes alineados con plazos de notificación de NIS 2. A fabricantes e integradores se les pide seguridad por diseño, políticas de divulgación de vulnerabilidades y soporte de software acorde a la vida útil del activo. A nivel de política se propone elevar la clasificación CRA de BMS, PCS y EMS a productos críticos con verificación por terceros, armonizar requisitos técnicos de conectividad en distribución, publicar guía conjunta NIS 2 / NCCS, y ofrecer claridad temprana y proporcional sobre el alcance y los plazos de las medidas de cadena de suministro bajo CSA 2.0, de modo que la resiliencia cibernética avance sin frenar el despliegue de almacenamiento necesario para la transición energética.

    Para leer más ingrese a:

    Cybersecurity in Battery Energy Storage Systems

  • A framework for electricity grid data exchange and reuse for AI foundation models: reflections on five implementation aspects

    A framework for electricity grid data exchange and reuse for AI foundation models: reflections on five implementation aspects

    La digitalización de las redes de transmisión y distribución es un eje prioritario de la política energética europea. La propuesta de la Comisión de julio de 2026 introduce obligaciones de intercambio y reutilización de datos de red con el fin de acelerar soluciones digitales e innovadoras para la optimización de la red. El artículo 18a(5) del Reglamento del Mercado de la Electricidad, en la versión propuesta, obliga a los operadores de sistemas de transmisión y distribución a establecer, en cooperación coordinada facilitada por ENTSO-E y la entidad de DSO de la UE, un marco voluntario de intercambio seguro y controlado de datos, con condiciones para su reutilización lícita en investigación e innovación. Paralelamente, el artículo 61(5b) faculta a la Comisión a adoptar actos de ejecución que detallen los requisitos de mitigación de riesgos para esa reutilización.

     

    El documento toma como referencia los modelos fundacionales de inteligencia artificial aplicados a las redes eléctricas, mencionados en el documento de trabajo de los servicios de la Comisión que acompaña la propuesta. Aunque las tecnologías resultantes pueden ser más amplias, estos modelos ilustran de forma concreta los dilemas de participación, financiamiento, propiedad y responsabilidad que el marco deberá resolver. El análisis se organiza en torno a cinco preguntas de implementación. La primera aborda las reglas de participación: quién puede aportar datos, quién puede acceder a ellos y bajo qué condiciones de gobernanza y confidencialidad. La segunda examina la asignación de costos del marco de intercambio y del desarrollo de los modelos, incluyendo la posibilidad de recuperar costos vía tarifas reguladas o de recurrir a financiamiento público o mixto. La tercera analiza la titularidad de los modelos fundacionales y de sus salidas, así como los derechos de propiedad intelectual asociados a datos, algoritmos y resultados. La cuarta se centra en la responsabilidad por daños que puedan derivarse del uso de esos modelos en la operación de la red. La quinta identifica elementos que deberían figurar en los actos de ejecución, su coordinación con el artículo 18a(5) y su interacción con la legislación europea ya existente en materia de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad.

     

    Para cada aspecto se esbozan consideraciones que los actores relevantes deberían tener en cuenta y se delinean opciones de política. El trabajo no pretende agotar el diseño normativo, sino aportar una primera estructuración de los dilemas prácticos que surgirán si la reforma se adopta. Subraya que la reutilización de datos de red para modelos de inteligencia artificial exige un equilibrio cuidadoso entre apertura a la innovación, protección de datos sensibles, seguridad de la operación del sistema y claridad en la distribución de costos, derechos y responsabilidades. El resultado esperado es un marco que permita aprovechar el potencial de los datos de red para mejorar la eficiencia y la seguridad del sistema eléctrico europeo, sin generar lagunas de gobernanza ni incentivos distorsionados para los operadores ni para los desarrolladores de soluciones digitales.

    Para leer más ingrese a:

    https://fsr.eui.eu/publication/a-framework-for-electricity-grid-data-exchange-and-reuse-for-ai-foundation-models-reflections-on-five-implementation-aspects/

    https://cadmus.eui.eu/server/api/core/bitstreams/c4fbc2e2-887c-46da-856d-357bb6ab3435/content

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Descripción del semáforo tecnológico

Los documentos se clasifican en varios colores tipo semáforo tecnológico que indican el nivel de implementación de la tecnología en el país

Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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