Autor: DIFUSIÓN COLOMBIA INTELIGENTE

  • How to Develop a Thermal Energy Network

    How to Develop a Thermal Energy Network

    El documento ofrece una guía práctica sobre cómo desarrollar Redes de Energía Térmica (TEN) como parte de los planes de descarbonización de una comunidad. Las TEN son sistemas de energía limpia altamente eficientes que utilizan bombas de calor de fuente de agua y tuberías subterráneas para reutilizar la energía térmica para calefacción, refrigeración y agua caliente. Estas redes trasladan y equilibran el calor entre edificios, aprovechando fuentes de calor existentes como las temperaturas subterráneas, el calor residual de edificios, procesos industriales o aguas residuales. Las TEN ofrecen emisiones significativamente más bajas que otros sistemas, proporcionan energía térmica asequible y resistente, y protegen a los clientes de la volatilidad de los precios de la energía. La guía explica por qué las TEN son una solución valiosa, qué son y cómo utilizar la guía. Luego, describe los pasos para identificar oportunidades, entender modelos de propiedad y desarrollar un proyecto TEN. Además, incluye recursos como hojas informativas, videos, hojas de trabajo y profundizaciones técnicas para ayudar a las comunidades a explorar e implementar las TEN. Está diseñada para líderes municipales, miembros de la comunidad, planificadores, negocios, organizaciones de vivienda y servicios públicos interesados en iniciar la planificación y el desarrollo de TEN. De igual forma, una TEN es más efectiva y rentable cuando se empareja con proyectos complementarios en la comunidad que están en etapas tempranas de desarrollo, como proyectos de infraestructura local, nuevos desarrollos y edificios con sistemas de calefacción que necesitan reemplazo. Las condiciones que podrían beneficiar el desarrollo de TEN incluyen proyectos de infraestructura en curso como reparaciones de sistemas de agua o aguas residuales, nuevos proyectos de construcción como desarrollos de vivienda asequible, y la presencia de grandes recursos de energía térmica como plantas de tratamiento de aguas residuales, instalaciones industriales o cuerpos de agua a menos de un cuarto de milla de edificios que pueden usar el calor o enfriamiento excedente. Empezar con la conexión de dos edificios puede demostrar la tecnología y los beneficios, inspirando una red más grande. Para adelantarse en un proyecto TEN, se recomienda inventariar los recursos de energía térmica locales, los edificios potenciales para la TEN e identificar oportunidades para integrar desarrollos futuros. Integrar las TEN en los planes locales y regionales y actualizar los sistemas que necesitan reemplazo teniendo en cuenta una TEN puede también sentar las bases para un proyecto exitoso.

    El documento muestra una visión general y guía sobre el desarrollo de TEN, que son sistemas geotérmicos interconectados que utilizan tuberías subterráneas llenas de agua para calentar y enfriar edificios en un vecindario o centro de ciudad. Describe los pasos clave y las mejores prácticas involucradas en las cinco fases del desarrollo de un proyecto TEN: exploración, planificación, diseño y permisos, construcción, y operaciones. En la fase de exploración, se identifican a los interesados, se mapean los recursos de energía térmica, se realizan visitas al sitio, se evalúan los modelos de propiedad y se asegura el capital inicial. La fase de planificación incluye la realización de un estudio de viabilidad, la confirmación de los edificios y el dimensionamiento del sistema, y la toma de una decisión de avance o no para la financiación. En la fase de diseño y permisos, se diseña el sistema, se revisa con los interesados, se obtienen aprobaciones y permisos locales, y se finalizan los contratos. La fase de construcción se centra en la ejecución del proyecto, supervisión de los contratistas, adquisición de materiales e información a la comunidad sobre las interrupciones. La fase de operaciones enfatiza en fomentar una experiencia positiva del cliente, el seguimiento de los resultados del proyecto, la implementación de servicios de facturación y atención al cliente, la contratación de personal de mantenimiento y la compartición de datos del proyecto. El documento destaca los beneficios de las TEN, tales como asequibilidad, fiabilidad, seguridad, resiliencia y equidad, además de proporcionar materiales de apoyo como hojas informativas, recursos y hojas de trabajo para ayudar en el proceso de desarrollo. Las TEN, al incluir bombas de calor geotérmicas interconectadas y otros sistemas que capturan, reutilizan y comparten energía térmica entre edificios, ofrecen una solución prometedora para la calefacción y refrigeración limpia en Vermont. Estas redes proporcionan numerosos beneficios: asequibilidad y fiabilidad mediante fuentes de energía locales estables, mejora de la salud al eliminar la combustión, flexibilidad para adaptarse a los paisajes locales, resiliencia frente a condiciones meteorológicas extremas, acceso equitativo para todos los niveles de ingresos, propiedad y creación de riqueza local, preservación de empleos para mano de obra calificada, seguridad sin riesgo de explosiones o fugas, y reducciones significativas de emisiones. Las TEN pueden facilitar la electrificación exitosa de la calefacción y refrigeración al reducir la demanda máxima de electricidad, disminuir la necesidad de una costosa expansión de infraestructura de la red y aumentar la independencia energética. Las bombas de calor geotérmicas son altamente eficientes, utilizando mucha menos electricidad que las bombas de calor de fuente de aire o la calefacción por resistencia eléctrica. Al estar interconectadas, pueden equilibrar aún más las cargas de energía y compartir recursos térmicos entre edificios. Aunque no son adecuadas en todas partes, la implementación de Redes de Energía Térmica en áreas apropiadas, como centros urbanos, puede acelerar las reducciones de emisiones, aumentar la asequibilidad y contribuir a una transición energética suave en Vermont.

    En otra instancia, dentro del documento se abordan tres modelos potenciales de propiedad para las redes de energía térmica (TENs): propiedad municipal, propiedad cooperativa/organizacional y propiedad de terceros privados. Detalla las ventajas, desafíos, consideraciones financieras y preguntas a considerar para el modelo de propiedad municipal. La propiedad municipal permite el control local, la coordinación con las prioridades comunitarias, el potencial de equidad, el acceso a recursos existentes y relaciones establecidas con los interesados. Sin embargo, los desafíos incluyen la limitada experiencia, restricciones de capacidad, ciclos políticos, necesidad de divulgación y educación, y aversión al riesgo. Establecer una corporación municipal o un distrito especial puede mitigar algunos inconvenientes. Las oportunidades de financiación para la propiedad municipal incluyen la recaudación de impuestos, tasas, autoridad de emisión de bonos y acceso a capital de bajo costo. La Ley de Reducción de la Inflación también proporciona subsidios directos para inversiones en energía limpia que califiquen por entidades no contribuyentes, como los municipios. El documento proporciona ejemplos de sistemas de calefacción distrital de propiedad municipal existentes en varias ciudades de Estados Unidos, demostrando la viabilidad de la propiedad municipal para las redes de energía térmica. A su vez, discute los diferentes modelos de propiedad para desarrollar y operar TENs: propiedad cooperativa, propiedad de terceros y propiedad municipal (no resumida aquí). Para la propiedad cooperativa, las ventajas incluyen el control local, la distribución equitativa de beneficios y un sentido de propiedad comunitaria. Los desafíos incluyen la dificultad de encontrar suficientes miembros, mantener un liderazgo consistente, altos costos de participación para los miembros y la posible falta de unidad con el tiempo. En cuanto a la propiedad de terceros, las ventajas incluyen una implementación más rápida, experiencia, transición sin problemas a la operación y posible alineación con los valores comunitarios si es una entidad con misión. Los desafíos incluyen la falta de transparencia, la responsabilidad ante la comunidad y posibles motivos de lucro que superan el bien público. Las terceras partes con fines de lucro pueden priorizar los retornos de los inversores sobre los intereses de los clientes, mientras que las terceras partes sin fines de lucro pueden enfrentar desafíos de financiación. Adicionalmente, proporciona ejemplos de modelos de propiedad cooperativa y de terceros para sistemas de calefacción/refrigeración distrital. Además, describe las consideraciones clave y las implicaciones financieras para cada modelo de propiedad al desarrollar una TEN.

     

    En definitiva, el documento proporciona una guía para el desarrollo de TEN como parte de los esfuerzos de descarbonización comunitaria. Estas redes, basadas en sistemas geotérmicos interconectados, ofrecen una solución eficiente y limpia para la calefacción y refrigeración de edificios, utilizando bombas de calor de fuente de agua y tuberías subterráneas. Las TEN permiten reutilizar energía térmica de diversas fuentes, lo que resulta en emisiones significativamente más bajas y mayor resistencia frente a la volatilidad de los precios de la energía. La guía detalla las fases clave del desarrollo de un proyecto TEN, desde la exploración y planificación hasta la construcción y operación, subrayando la importancia del compromiso con los interesados y la integración de proyectos comunitarios complementarios. Asimismo, aborda tres modelos potenciales de propiedad: municipal, cooperativa y de terceros, describiendo sus ventajas, desafíos y consideraciones financieras. En conjunto, el documento ofrece recursos prácticos y ejemplos reales, destacando las TEN como una solución prometedora para la transición energética, mejorando la asequibilidad, la fiabilidad y la equidad en las comunidades.

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  • Discover The Second Edition Of The E.DSO Technology Radar

    Discover The Second Edition Of The E.DSO Technology Radar

    El documento ofrece una visión general del E.DSO Technology Radar, cuyo objetivo es identificar y analizar tendencias tecnológicas y posibles interrupciones que puedan impactar a los operadores de sistemas de distribución eléctrica (DSOs). Cubre diversas tecnologías en redes, sistemas eléctricos, tecnologías de información y telecomunicaciones, y otras soluciones emergentes. El radar evalúa las tecnologías según su madurez industrial e impacto potencial en los DSOs. Entre las tecnologías clave se encuentran las redes de corriente continua, superconductores, materiales de aislamiento avanzados, redes de baja inercia, optimización de energía local, redes auto-reparables, medidores inteligentes, hidrógeno, sistemas inversor-a-red, microrredes, nuevas tecnologías de almacenamiento, baterías de estado sólido, vehículo-a-red, edificio-a-red, transformadores de distribución inteligentes, carga innovadora para movilidad eléctrica, inteligencia artificial, AI generativa, computación de borde, Internet de las Cosas, computación cuántica, 5G, blockchain, gemelos digitales, modelado de información de edificios, realidad virtual y aumentada, comunicaciones avanzadas, drones, robótica e impresoras 3D. Los objetivos del Technology Radar son la identificación temprana de nuevas tecnologías, el aumento de la conciencia sobre oportunidades y amenazas, y la estimulación de la innovación. Es un esfuerzo colaborativo que involucra a una red de expertos de diversos DSOs europeos, facilitado por un grupo de trabajo dedicado. Se planea una actualización regular del radar para mantener el ritmo con los rápidos avances tecnológicos. Asimismo, el documento discute varias tecnologías emergentes para sistemas de distribución de energía, incluyendo enlaces de corriente continua, superconductores, materiales de aislamiento avanzados, redes de baja inercia, optimización de energía local e integración sectorial, y auto-reparación en baja tensión. Los enlaces de corriente continua se están explorando por su potencial para transferir alta potencia en áreas congestionadas, y los DSOs necesitan comprender los aspectos técnicos, económicos y regulatorios de las redes de corriente continua. Los superconductores, que pueden conducir electricidad sin resistencia al enfriarse a temperaturas muy bajas, se están probando para aplicaciones como cables y limitadores de corriente. Los cables superconductores pueden transportar hasta 5 veces más energía que los cables estándar, pero existen desafíos en cuanto a operación, mantenimiento y seguridad. Las redes de baja inercia se refieren a la disminución de máquinas rotativas sincrónicas a medida que aumentan las fuentes de energía renovable, lo que lleva a la necesidad de nuevos métodos de control y respaldo de la red. Los DSOs deben investigar soluciones para garantizar estabilidad y resiliencia en sistemas de baja inercia. La auto-reparación en baja tensión involucra el uso de sensores, algoritmos y conmutadores automatizados para detectar fallas, aislarlas y restaurar el servicio. Puede mejorar la calidad del servicio, la resiliencia y la eficiencia, pero los desafíos incluyen el caso comercial, la idoneidad de la estructura de la red y aspectos tecnológicos y organizativos. El documento destaca la necesidad de que los DSOs participen activamente en investigación, desarrollo y proyectos piloto para abordar estas tecnologías emergentes y sus desafíos.

    El impacto potencial de las baterías de estado sólido y las tecnologías de vehículos eléctricos en los DSOs es un tema de creciente importancia. Las baterías de estado sólido podrían acelerar el desarrollo de vehículos eléctricos y requerir una mayor potencia en las estaciones de carga. Si bien podrían prolongar la vida útil de las baterías y mejorar el mantenimiento para los DSOs, existen desafíos como desarrollar sistemas de protección, estandarización y altos costos. Por otro lado, el concepto de Vehículo-a-Red (V2G) permite la transferencia de energía desde las baterías de vehículos eléctricos a la red, ofreciendo flexibilidad y servicios de equilibrio. Sin embargo, su impacto en la calidad de la energía, control de voltaje y necesidades de medición deben analizarse detenidamente. Las Plantas Virtuales de Energía, que combinan activos de energía distribuida como vehículos eléctricos y energía solar, podrían abastecer a los mercados energéticos. La integración Edificio-a-Red (B2G) implica integrar los edificios bidireccionalmente con la red, permitiendo la respuesta a la demanda, generación distribuida y almacenamiento. Los edificios podrían proporcionar servicios auxiliares como soporte de congestión, control de voltaje y resiliencia. Aunque existen desafíos como coordinación en tiempo real, ciberseguridad e interoperabilidad con sistemas heredados, las soluciones de carga innovadoras para la movilidad eléctrica, como la carga inalámbrica estática y dinámica, también están siendo investigadas y probadas. Por otra parte, la adopción de tecnologías que no utilizan hexafluoruro de azufre (SF₆) en equipos eléctricos es un tema a tener en cuenta, debido al impacto ambiental del SF₆, un gas de efecto invernadero con un alto potencial de calentamiento global. La transición hacia soluciones libres de SF₆ presenta desafíos y oportunidades para los DSOs. Entre los desafíos se encuentran la disponibilidad limitada de soluciones libres de SF₆ de los fabricantes, posibles aumentos de costos y la necesidad de encontrar reemplazos con características de desempeño similares. Sin embargo, las oportunidades incluyen la contribución a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y el desarrollo de soluciones innovadoras. Proyectos y pilotos en curso por diversos DSOs y empresas de servicios públicos en Europa están evaluando diferentes tecnologías libres de SF₆, como interruptores aéreos, interruptores aislados con gases alternativos, sistemas aislados sólidos e interruptores aislados al vacío. La colaboración estrecha entre DSOs, fabricantes de equipos y otras partes interesadas es clave para acelerar el desarrollo y despliegue de estas soluciones. La investigación y experimentación son fundamentales para garantizar que las futuras soluciones libres de SF₆ cumplan con los criterios necesarios de confiabilidad, rentabilidad y seguridad.

    Las tecnologías emergentes tienen un potencial significativo en la operación de los DSOs, pero también plantean desafíos y consideraciones importantes. La Inteligencia Artificial Generativa puede personalizar contenido, automatizar tareas y potenciar la creatividad humana en los procesos de los DSOs. Sin embargo, surgen interrogantes en torno a la calidad de los datos, la propiedad intelectual y las preocupaciones éticas. Por otro lado, el cómputo en el borde (Edge Computing) permite el procesamiento descentralizado de datos más cerca de la fuente, reduciendo la latencia y el uso de ancho de banda, aunque requiere abordar la gestión del ciclo de vida y la ciberseguridad. Además, el Internet de las Cosas (IoT) involucra dispositivos y sensores interconectados que pueden comunicarse, procesar información e interactuar con su entorno, ofreciendo operaciones eficientes, servicios mejorados y toma de decisiones basada en datos en diversas industrias. No obstante, el IoT igualmente demanda robustas medidas de ciberseguridad y marcos de gobernanza de datos. Estos avances tecnológicos representan oportunidades emocionantes para los DSOs, quienes deben considerar cuidadosamente su aplicación efectiva y segura en sus operaciones. En otra instancia, la adopción de tecnologías emergentes plantea escenarios diversos y desafiantes para los DSOs. El Internet de las Cosas (IoT) puede facilitar la monitorización en tiempo real, la gestión de activos y la implementación de flexibilidades descentralizadas para los DSOs, aunque la ciberseguridad es una preocupación importante. La computación cuántica podría revolucionar campos como la criptografía, simulaciones, optimización y aprendizaje automático en la próxima década, requiriendo que los DSOs se mantengan actualizados sobre algoritmos cuánticos que podrían obsolescer la encriptación de datos convencional. Por su parte, la tecnología 5G ofrece beneficios como baja latencia, alta velocidad y mayor conectividad, lo que podría mejorar la gestión de recursos energéticos distribuidos, medición, gestión de redes, gestión de activos y operaciones de campo para los DSOs. Sin embargo, deben abordarse cuestiones como la fiabilidad, resiliencia, impacto energético y ciberseguridad. Estos avances tecnológicos representan una oportunidad para los DSOs de mejorar su desempeño operativo, reducir su huella ambiental y aumentar su seguridad y productividad, siempre y cuando se aborden de manera efectiva los desafíos asociados.

     

    En definitiva, el E.DSO Technology Radar ofrece una panorámica de las tendencias tecnológicas que impactan a los operadores de sistemas de distribución eléctrica (DSOs) y señala tanto las oportunidades como los desafíos que estas tecnologías emergentes presentan. Las tecnologías clave evaluadas abarcan desde redes de corriente continua hasta gemelos digitales, cada una con su potencial para transformar la operación y eficiencia de los DSOs. La colaboración entre diversos DSOs europeos y un grupo de expertos dedicados ha permitido el análisis exhaustivo de estas tecnologías, resaltando la importancia de mantenerse al día con los rápidos avances tecnológicos para aprovechar al máximo las oportunidades y abordar efectivamente los desafíos. En este contexto, la adopción de tecnologías como la Inteligencia Artificial Generativa, el cómputo en el borde, el Internet de las Cosas, la computación cuántica y el 5G ofrece un potencial significativo para mejorar la eficiencia operativa, reducir la huella ambiental y aumentar la seguridad en las operaciones de los DSOs. Sin embargo, se debe abordar de manera efectiva los desafíos asociados, como la ciberseguridad, la gestión de datos, la interoperabilidad y los aspectos éticos, para garantizar un aprovechamiento óptimo de estas tecnologías emergentes en el contexto de la distribución eléctrica.

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  • Letvia 2024: Energy Policy Review

    Letvia 2024: Energy Policy Review

    La transición energética de Letonia está ganando impulso, con el gobierno priorizando las fuentes de energía renovable y la eficiencia energética para cumplir con los objetivos climáticos y mejorar la seguridad energética. El sector eléctrico está dominado por energías renovables, principalmente hidroeléctrica y bioenergía, pero otros sectores como el transporte y los edificios aún dependen en gran medida de los combustibles fósiles. El gobierno pretende reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 65% respecto a los niveles de 1990 para 2030 y alcanzar la neutralidad climática para 2050. Para lograr estos objetivos, Letonia necesita acelerar el despliegue de la energía eólica y solar, promover la electrificación y abordar la eficiencia energética en edificios y transporte. La reciente crisis energética provocada por la invasión de Ucrania por parte de Rusia ha impulsado a Letonia a reducir su dependencia de las importaciones de energía rusa, incluyendo la prohibición de importaciones de electricidad y gas natural desde Rusia. Letonia está diversificando sus fuentes de energía, sincronizando su red eléctrica con Europa e incrementando su capacidad de almacenamiento y de gas natural licuado. Sin embargo, el país sigue dependiendo de las importaciones de petróleo y necesita gestionar cuidadosamente la diversificación del suministro. En general, la transición energética de Letonia requiere un esfuerzo concertado en todos los sectores, con un enfoque en las energías renovables, la eficiencia y la seguridad energéticas. Además, la política energética de Letonia se centra en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 65% respecto a los niveles de 1990 para 2030, aumentar la participación de las renovables al 50% del consumo final bruto y lograr la neutralidad climática para 2050. Las principales fuentes de energía son la bioenergía, la hidroeléctrica y el petróleo, el gas y la electricidad importados. La bioenergía cubre dos quintas partes del suministro total de energía y se utiliza para la generación de electricidad y calor, así como para el uso directo en edificios e industrias. El sector de los edificios representa casi la mitad de la demanda energética de Letonia, seguido por la industria y el transporte. La electricidad se genera utilizando hidroeléctrica, gas natural, bioenergía y una pequeña pero creciente participación de energía eólica. El suministro de calefacción distrital se cubre principalmente con bioenergía y gas natural. El Ministerio de Clima y Energía lidera el desarrollo e implementación de políticas de energía y cambio climático, mientras que otros ministerios y agencias tienen responsabilidades específicas en el sector energético. La estrategia de transición energética de Letonia se centra en el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE, el aumento del despliegue de energías renovables y la mejora de la eficiencia energética. Las energías renovables se apoyan a través de esquemas de cofinanciación de inversiones, tarifas de alimentación y medidas regulatorias. Las medidas de eficiencia energética incluyen estándares para la calefacción distrital, la medición y facturación, estándares de desempeño de edificios y programas de cofinanciación de inversiones. 

    Letonia no está en camino de alcanzar su objetivo de reducir las emisiones de actividades no incluidas en el ETS en un 17% para 2030 en comparación con los niveles de 2005. Es indispensable que el gobierno priorice la mejora y expansión de las medidas políticas para la reducción de emisiones en el sector del transporte, equilibrando al mismo tiempo los impactos económicos en los hogares. Las medidas potenciales incluyen limitar la antigüedad y tipos de vehículos de segunda mano importados, implementar esquemas de devolución de dinero por la entrega de vehículos antiguos, utilizar el sistema fiscal para aumentar los costos de vehículos y combustibles intensivos en emisiones mientras se reducen los costos de alternativas más limpias, evaluar opciones para reducir los costos de los biocombustibles y aumentar su accesibilidad, y acelerar las medidas para incrementar la disponibilidad y accesibilidad de vehículos eléctricos y su infraestructura de soporte. Además, se debe proporcionar apoyo a los hogares de bajos ingresos para reemplazar vehículos de altas emisiones, acelerar los planes para mejorar y modernizar las redes de transporte público, y evaluar opciones de descarbonización para los buques de carga diésel. Letonia debe clarificar cómo considera el potencial específico de reducción de emisiones de cada política y acción para alcanzar sus objetivos de 2030 y 2050, y realizar análisis de costo-beneficio utilizando el costo por abatimiento de emisiones de cada política. Por otra parte, Letonia ha mostrado avances significativos en el aumento del consumo de energía renovable, alcanzando un 43% del consumo total de energía final en 2021, uno de los porcentajes más altos entre los países de la IEA. Sin embargo, en 2022 esta cifra disminuyó debido a la suspensión de la mezcla obligatoria de biocombustibles. La bioenergía representa el 82% del consumo de energía renovable de Letonia. El país tiene como objetivo alcanzar ambiciosas metas de energía renovable para 2030, incluyendo un 57% en el consumo final de energía y más del 60% en la generación de electricidad, según su Plan Nacional de Energía y Clima actualizado. En el sector eléctrico, las energías renovables, principalmente hidroeléctrica, biomasa sólida y eólica, representaron el 76% de la generación en 2022. En el sector del transporte, la participación de las renovables ha fluctuado, pero se mantuvo baja en un 1.5% en 2022, principalmente a partir de biodiésel y biogasolina. Letonia planea reemplazar su objetivo anterior de transporte con una meta para reducir la intensidad de GEI del transporte en un 15% para 2030 e incrementar la participación de biocombustibles avanzados al 5.5%. Además, se están explorando proyectos eólicos marinos con cofinanciación de la UE y se está desarrollando legislación para comunidades energéticas. Es imperativo que Letonia mantenga un régimen regulatorio estable para atraer inversiones a largo plazo en energía renovable y priorice la electrificación de sistemas de calefacción dependientes de combustibles fósiles, así como la promoción de instalaciones solares fotovoltaicas a pequeña escala.

    El gobierno de Letonia es responsable de planificar, coordinar, implementar y monitorear la política científica en las instituciones de educación superior y científicas. El Consejo Letón de Ciencia apoya al ministerio supervisando la implementación estratégica y la comunicación de la política científica, planificando e implementando programas de investigación científica, proporcionando experiencia científica y promoviendo la cooperación científica internacional. Las principales organizaciones públicas de investigación relacionadas con la energía limpia son la Universidad Técnica de Riga, el Instituto de Energía Física, el Instituto de Física del Estado Sólido, la Universidad de Ciencias de la Vida y Tecnologías de Letonia y el Instituto de Electrónica y Ciencias de la Computación. En el sector privado, las soluciones ambientales y de tecnología limpia son desarrolladas principalmente por centros de competencia y clústeres de innovación. Los documentos fundamentales de la política científica de Letonia son las Directrices de Desarrollo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027 y la Ley de Actividad Científica. La Estrategia de Especialización Inteligente ha identificado la energía y movilidad inteligentes como un área de especialización. Las áreas de investigación e innovación en energía de Letonia incluyen energías renovables, sistemas energéticos inteligentes, eficiencia energética, transporte sostenible, gobernanza energética y mercados. El Plan Nacional de Energía y Clima incluyó acciones para fortalecer la contribución de I+D a los objetivos climáticos y energéticos, enfocándose en tecnologías de energía renovable, almacenamiento e integración de energía, CCUS y eficiencia energética en edificios. Letonia ha realizado de la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i) un pilar central de su Plan Nacional de Energía y Clima (PNEC). El gobierno busca asignar más fondos a programas de investigación sobre la transición hacia la energía limpia. Sin embargo, actualmente Letonia no realiza un seguimiento del gasto en I+D relacionado con la energía, y los proyectos de investigación se financian a través de diversos mecanismos y programas, principalmente de la Comisión Europea. El gobierno debería considerar adoptar un programa específico para la investigación en energía, que reúna todas las oportunidades de financiamiento existentes a nivel nacional y europeo/internacional. La asignación de fondos específicos para la investigación en energía podría estimular tales actividades en instituciones de investigación y en la industria. Se debe fomentar una mayor cooperación entre la industria, las instituciones de investigación y las empresas estatales, brindándoles oportunidades para acceder a subvenciones de los sectores público y privado. La Estrategia de Especialización Inteligente para la Cooperación y el Crecimiento, con su área prioritaria de energía y movilidad inteligentes, debería evaluarse sistemáticamente y considerarse en el desarrollo de políticas públicas. También se debe promover la investigación básica, dado que permite la expansión del conocimiento y sienta las bases para avances tecnológicos. Letonia debe considerar las tecnologías en las que puede tener ventajas competitivas, como los biocombustibles de segunda y tercera generación, dado el objetivo del gobierno de reducir el uso de combustibles fósiles en la calefacción y el transporte. 

     

    El Plan Nacional de Energía y Clima (NECP) de Letonia ha fijado la investigación, el desarrollo y la innovación (RD&I) como pilares centrales, con el objetivo de destinar más fondos a programas de investigación para la transición energética limpia. Sin embargo, actualmente, Letonia no rastrea el gasto en I+D relacionada con la energía, y los proyectos de investigación se financian a través de diversos mecanismos y programas, principalmente de la Comisión Europea. El gobierno debería considerar la adopción de un programa específico para la investigación energética que aglutine todas las oportunidades de financiación existentes tanto a nivel nacional como europeo/internacional. La asignación de fondos específicos para la investigación energética podría estimular dichas actividades en las instituciones de investigación y la industria. Se debe fomentar una cooperación más fuerte entre la industria, las instituciones de investigación y las empresas estatales de capital, brindándoles oportunidades para acceder a subvenciones de los sectores público y privado. La Estrategia de Especialización Inteligente para la Cooperación y el Crecimiento, con su área prioritaria de energía inteligente y movilidad, debe evaluarse sistemáticamente y considerarse en el desarrollo de políticas públicas. Además, se debe promover la investigación básica, debido a que permite la expansión del conocimiento y sienta las bases para avances tecnológicos. Letonia debería considerar tecnologías en las que pueda tener ventajas competitivas, como los biocombustibles de segunda y tercera generación, dado el objetivo del gobierno de reducir el uso de combustibles fósiles en calefacción y transporte. En definitiva, la transición energética de Letonia está en una fase crítica de desarrollo, con un fuerte enfoque en energías renovables y eficiencia energética para cumplir con sus ambiciosos objetivos climáticos y mejorar la seguridad energética. A pesar de los avances significativos en el sector eléctrico, el país enfrenta desafíos importantes en sectores como el transporte y los edificios, que aún dependen en gran medida de los combustibles fósiles. La crisis energética derivada de la invasión rusa de Ucrania ha acelerado los esfuerzos de Letonia para diversificar sus fuentes de energía y reducir la dependencia de las importaciones rusas, subrayando la necesidad de un régimen regulatorio estable que atraiga inversiones a largo plazo. El gobierno debe continuar promoviendo la electrificación, la energía eólica y solar, y la eficiencia energética, especialmente en el transporte. Además, se requiere un mayor enfoque en la investigación y desarrollo (I+D) para impulsar tecnologías innovadoras y sostenibles, asegurando la cooperación entre la industria, las instituciones de investigación y las empresas estatales. Letonia debe adoptar políticas robustas y medidas específicas para alcanzar sus metas de reducción de emisiones para 2030 y 2050, mientras equilibra los impactos económicos en los hogares y fomenta la inclusión social en su transición hacia una economía baja en carbono.   

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  • Asia-Pacific Is Ready for Renewables. Are Energy Players?

    Asia-Pacific Is Ready for Renewables. Are Energy Players?

    La región de Asia-Pacífico (APAC) presenta un inmenso potencial para los desarrolladores, inversores y operadores de energías renovables. No obstante, navegar por los diversos mercados de energía renovable en la región es complejo debido a las diferentes oportunidades y desafíos presentes en cada mercado. A pesar de esta diversidad, existen cinco factores esenciales para el éxito en todos los mercados de APAC: un enfoque estratégico sólido, alianzas locales, una amplia selección de opciones de financiamiento, una gestión proactiva de la cadena de suministro y experiencia en energías renovables. El desarrollo de energías renovables en APAC está creciendo rápidamente, con una tasa de crecimiento anual compuesta esperada del 9% en la capacidad instalada de generación. Para 2030, se proyecta que las energías renovables representen entre el 30% y el 50% de la mezcla de generación de energía en la mayoría de los mercados de APAC, desempeñando un papel dominante en China continental, Laos y Vietnam. Lograr este nivel de penetración de energías renovables requerirá una inversión significativa, estimada en 286 mil millones de dólares desde 2022 hasta 2030 según el escenario de Compromisos Anunciados de la Agencia Internacional de Energía. Además, los compromisos asumidos en la COP28 para triplicar la capacidad mundial de energía renovable para 2030 podrían aumentar aún más la proporción de energía renovable en la mezcla de generación de energía de APAC, superando las expectativas de alrededor de 2 teravatios de capacidad instalada para finales de la década. Diferentes factores están impulsando el auge de la energía renovable en APAC. En primer lugar, el costo de producir energía a partir de fuentes renovables como la solar y la eólica ha disminuido constantemente, haciéndolas más competitivas con la generación de energía a base de combustibles fósiles en mercados clave de APAC como China y Japón. Además, la mayoría de las economías de APAC han establecido metas ambiciosas para reducir las emisiones para 2030 y alcanzar la neutralidad de carbono para 2050, según el Acuerdo de París, lo que crea una demanda a largo plazo de energía renovable como palanca de descarbonización. La región también desempeña una función relevante como centro manufacturero global, y la adopción de objetivos de descarbonización por parte de corporaciones multinacionales está incrementando la demanda de energía renovable entre las empresas. El desarrollo de la manufactura de renovables en países como Indonesia, Malasia, Singapur y Taiwán proporciona una fuente conveniente de suministro de equipos y experiencia para los desarrolladores en la región. Asimismo, las reformas del sistema eléctrico en mercados como China, Malasia y Taiwán han introducido nuevas formas para que los desarrolladores de energía renovable vendan energía, incluyendo la venta directa a empresas, reemplazando los modelos tradicionales. Este crecimiento está respaldado por la expansión de la red de energía de ASEAN y la importación de energía hidroeléctrica de Laos a Singapur, así como por la creación de un marco legal para certificados de energía renovable en el Área de Crecimiento de ASEAN Oriental para impulsar la demanda entre las empresas.

    La región APAC ofrece prometedoras oportunidades para proyectos de energía renovable, tanto intermitentes como de carga base. Para ingresar a estos mercados, existen tres modelos principales: Construir y Vender, Poseer y Operar, e Híbrido. El modelo de Construir y Vender implica construir un proyecto de energía renovable y luego vender una participación una vez que se vuelve operativo, liberando capital para otros proyectos o reduciendo riesgos de propiedad. Este enfoque es común en proyectos intensivos en capital como las granjas eólicas marinas, donde los jugadores venden su participación dentro de 5 a 8 años para obtener una prima en su inversión. Aunque este modelo ofrece tasas internas de retorno más altas (5-10% superiores), también conlleva mayores costos de transacción y ganancias más volátiles en comparación con el modelo de Poseer y Operar, que se centra en desarrollar y operar el proyecto para generar flujos de efectivo constantes y aumentar los múltiplos de valoración a largo plazo. El modelo Híbrido combina ambos enfoques, permitiendo a los jugadores retener una propiedad parcial mientras venden una participación para recuperar parte del capital y reducir riesgos. Para tener éxito en APAC, se deben explorar los entornos empresariales locales, establecer relaciones sólidas con empresas locales y contar con capacidades robustas de ingeniería, adquisición y construcción. Además, los desarrolladores deben concentrar sus esfuerzos en unos pocos mercados y tecnologías para evitar dispersarse demasiado, considerar la disponibilidad de recursos que impulsa oportunidades específicas del mercado (como la energía solar en tejados en Japón o los proyectos de biomasa en el sur de Tailandia), y navegar por los entornos regulatorios, debido a que las políticas e incentivos varían entre mercados. Asegurar financiamiento con acceso a capital de bajo interés y desarrollar habilidades en ejecución de proyectos, gestión de operaciones y gestión de riesgos son también esenciales. A pesar de las barreras de entrada, como las altas exigencias regulatorias para proyectos geotérmicos o los requisitos de propiedad local en países como Malasia y Tailandia, la región APAC sigue siendo un mercado atractivo para proyectos de energía renovable debido a sus políticas favorables, facilidad técnica de entrega y altos retornos proyectados.

    Por otra parte, el mercado de energía renovable en la región de Asia-Pacífico (APAC) enfrenta desafíos significativos debido a la creciente competencia y los pagos de energía más bajos. Los jugadores locales en países como Tailandia tienen una ventaja gracias al acceso a préstamos sostenibles de bajo interés de bancos locales, lo que los hace más competitivos en costos que los desarrolladores extranjeros. Sin embargo, la aparición de financiamiento combinado y fondos verdes de bancos multilaterales de desarrollo e iniciativas como el Mecanismo de Transición Energética del Banco Asiático de Desarrollo y las Asociaciones de Transición Energética Justa buscan nivelar el campo de juego al reducir el costo de capital y los riesgos para los desarrolladores internacionales. Estas iniciativas alientan a los desarrolladores privados internacionales a participar en proyectos de energías renovables en APAC. No obstante, los desarrolladores e inversores internacionales deben ajustar sus expectativas y estar cómodos con retornos potencialmente más bajos, como se ejemplifica en el mercado solar en tejados de Taiwán, donde las tarifas de alimentación en declive y los costos de construcción crecientes requieren asegurar préstamos de bajo interés y aceptar retornos de un solo dígito. El documento también menciona los desafíos de navegar las cadenas de suministro al ingresar a nuevos mercados en APAC. Para capitalizar el creciente mercado de energía renovable en la región de Asia-Pacífico, desarrolladores, inversores y operadores deben adoptar cinco factores clave para el éxito. En primer lugar, deben asegurar acuerdos de compra de energía a largo plazo (PPAs) con compradores solventes, que proporcionen un flujo de ingresos estable y acceso a un segmento de mercado en crecimiento. En segundo lugar, deben priorizar proyectos en mercados con marcos regulatorios favorables y políticas que apoyen el desarrollo de energías renovables. En tercer lugar, necesitan establecer alianzas locales y aprovechar la experiencia local para navegar por los complejos paisajes regulatorios y las sutilezas culturales de diferentes mercados. En cuarto lugar, deben optimizar la economía de los proyectos seleccionando cuidadosamente ubicaciones, tecnologías y estructuras financieras. Por último, deben construir un sólido pipeline de proyectos en múltiples mercados para diversificar riesgos y capitalizar el considerable potencial de energía renovable de la región.

     

    En general, el documento destaca el potencial significativo que la región de Asia-Pacífico (APAC) ofrece a los desarrolladores, inversores y operadores de energías renovables, a pesar de los desafíos complejos presentes en estos mercados. Cinco factores esenciales para el éxito en todos los mercados de APAC son un enfoque estratégico sólido, alianzas locales, una amplia selección de opciones de financiamiento, una gestión proactiva de la cadena de suministro y experiencia en energías renovables. El crecimiento esperado en el desarrollo de energías renovables en APAC, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 9% en la capacidad instalada de generación y proyecciones que indican que las energías renovables representarán entre el 30% y el 50% de la mezcla de generación de energía para 2030 en la mayoría de los mercados, subraya la importancia estratégica de este sector en la región. A pesar de los retos como la competencia creciente y los pagos de energía más bajos, la disponibilidad de financiamiento combinado y fondos verdes busca equilibrar las oportunidades para los desarrolladores internacionales, instándolos a ajustar sus estrategias y expectativas para capitalizar el creciente mercado de energía renovable en APAC.  

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  • Riding the Wave of Digital Transformation: Insights from Japan’s Journey

    Riding the Wave of Digital Transformation: Insights from Japan’s Journey

    En los albores del nuevo milenio, Japón se encontró rezagado en la carrera mundial por adoptar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). En 2000, su penetración en Internet era sólo de un modesto 30%, muy inferior a la de otras economías avanzadas. Japón se enfrentaba a la urgencia de avanzar en su desarrollo digital, dado que el Gobierno reconocía que el país estaba rezagado no sólo en el uso de Internet, sino también en la integración de las TIC en las empresas y la administración pública, y que esa brecha podría poner en peligro aún más la ventaja competitiva de la nación en una era de rápida revolución digital (Oficina del Primer Ministro de Japón, 2001). En 2008, Japón había dado un giro completo a su situación en Internet. La penetración de Internet en Japón se disparó hasta el 75%, lo que supuso un salto significativo que lo situó al mismo nivel que sus principales comparadores: Canadá, 77%; Nueva Zelanda, 72%; Estados Unidos, 74%; y Corea del Sur, 81%. Mientras que el desarrollo de la infraestructura de banda ancha y la penetración de Internet en las empresas y las prácticas privadas experimentaron avances significativos durante la primera década del siglo XXI, la implantación de aplicaciones para los sectores públicos y las integraciones de datos desarrollados y almacenados por separado en las organizaciones públicas quedaron estancadas debido a la falta de estrategias claras y sólidas, lo que ha provocado el retroceso de Japón en materia de digitalización y transformación digital con respecto a otros países como Corea y Singapur. No obstante, el viaje transformador continuó y, al cabo de otros ocho años, Japón dio a conocer su visionaria iniciativa de transformación digital, Sociedad 5.0, en 2016. Esta ambiciosa visión mostraba la determinación de Japón no solo de seguir el ritmo, sino también de liderar la configuración de un futuro en el que las tecnologías digitales elevarán la calidad de vida de los residentes. La infusión de tecnologías digitales no solo ha agilizado los procesos tradicionales de gobernanza y gestión, sino que también ha introducido eficiencia, capacidad de respuesta e innovación en las infraestructuras y la prestación de servicios a escala mundial. El potencial transformador de las tecnologías digitales es enorme para mejorar la calidad de vida. Muchos países se encuentran en distintos puntos del viaje de la transformación digital, deseosos de aprovechar las tecnologías digitales para lograr grandes avances. Sin embargo, es posible que se encuentren en una posición de desventaja como lo estuvo Japón y se enfrenten a diversos retos. ¿Puede el viaje digital de Japón ofrecer lecciones a otros países que emprendan un viaje similar? Un entorno propicio que fomente la colaboración y la innovación requiere políticas y normativas adecuadas, una visión y una estrategia compartidas, y un liderazgo y una gobernanza sólidos. Para muchos países en desarrollo, equilibrar las polifacéticas necesidades de innovación, protección de la privacidad, ciberseguridad y derechos de los consumidores es una tarea compleja. Desarrollar políticas y sistemas integrales relacionados con la privacidad de los datos, la seguridad y las amenazas cibernéticas es un reto y lo será cada vez más a medida que el ecosistema digital de un país se vuelva sofisticado. En el contexto de Japón, se han establecido marcos jurídicos y mecanismos de incentivación para fomentar la colaboración entre los organismos gubernamentales y el sector privado. 

    Basándose en las lecciones aprendidas de los retos pasados, se han creado nuevos organismos gubernamentales, como la Agencia Digital, para apoyar la transformación digital con directrices, instrucciones, programas de apoyo y mejores prácticas para el gobierno local y el sector privado. Las ciudades y los gobiernos locales han creado plataformas, incluidos portales de datos, para fomentar la colaboración a la hora de abordar los retos municipales. Estas plataformas invitan a empresas, universidades y residentes a aportar soluciones, lo que refleja un modo descentralizado de innovación y resolución de problemas en la era digital. Además, el informe explora la evolución de la elaboración de políticas japonesas en materia de transformación digital, en la que se muestra un mecanismo de cómo cada ministerio toma sus propias iniciativas de forma independiente para establecer políticas digitales relevantes en sus mandatos, y luego une fuerzas para establecer colaboraciones y estructuras eficaces para alcanzar los objetivos políticos. Además, se destacará el importante papel que desempeñan las políticas fiscales eficaces, junto con los programas de subvenciones pertinentes, en la promoción de inversiones sólidas en infraestructuras y sistemas digitales. El éxito de las iniciativas de transformación digital también depende de las capacidades digitales de los sectores público, privado y civil. En muchos países en desarrollo, la escasa alfabetización y competencias digitales de la población en general puede obstaculizar el uso eficaz de las tecnologías digitales. Japón ha adoptado enfoques innovadores para mejorar las competencias digitales de la población. Algunas ciudades están formando a su personal en el uso de herramientas de codificación mínimas e impartiendo formación en transformación digital para los distintos niveles jerárquicos. El gobierno también reconoce a los ciudadanos y residentes como contribuyentes y cocreadores de las iniciativas que afectan directamente a sus propias vidas y también ha capitalizado las tecnologías digitales para ampliar las plataformas con el fin de recabar sus aportaciones sobre políticas y programas, transformando a los usuarios de receptores de servicios a contribuyentes empoderados en el viaje del desarrollo digital. La falta de competencias digitales entre los funcionarios municipales, un problema común en la mayoría de las ciudades y pueblos de Japón, también afecta a muchas ciudades de países en desarrollo. En los estudios de casos de ciudades inteligentes que figuran en los apéndices se describen una serie de enfoques innovadores para capacitar a los funcionarios municipales, en estrecha colaboración con los residentes locales, especialmente las personas mayores. Se espera que estos casos puedan ser fuente de inspiración para las ciudades y pueblos de los países en desarrollo que deseen lograr una sociedad sostenible e integradora a través de la transformación digital. El informe también examina la transformación digital en ciudades y pueblos: cómo los gobiernos locales han aprovechado las tecnologías digitales para mejorar e innovar en la prestación de servicios, basándose en la reconocida fortaleza del país en el desarrollo de infraestructuras urbanas. Los diversos programas del gobierno nacional. En una era de rápidos avances tecnológicos, las tecnologías digitales son motores clave del desarrollo para cualquier país, al permitir a los países aprovechar la innovación que acelera el crecimiento económico, conecta a los ciudadanos y residentes con los servicios esenciales y las oportunidades de empleo, y aborda con mayor eficacia los complejos retos del desarrollo.

    En tiempos de crisis, como pandemias o catástrofes naturales, las tecnologías digitales desempeñan un papel fundamental a la hora de mantener conectados a gobiernos, personas, empresas y la sociedad en general, y facilitan la prestación de servicios vitales. La penetración de las tecnologías digitales no sólo ha agilizado los procesos tradicionales de gobernanza y gestión, sino que también ha introducido eficiencia, capacidad de respuesta e innovación en las infraestructuras y la prestación de servicios. Ya se trate de la adopción de tecnologías inteligentes, el análisis de datos o la Internet de los objetos, estas soluciones digitales están ofreciendo nuevas oportunidades para optimizar la asignación de recursos y la prestación de servicios y mejorar la supervisión del desempeño y el mecanismo de retroalimentación. El potencial transformador de las tecnologías digitales también es rico para mejorar la calidad de la inversión en infraestructuras, que es el tema principal de este informe. Para los aspectos de calidad de las inversiones en infraestructura, los principios de Inversión en Infraestructura de Calidad (QII) surgieron por primera vez en la Cumbre de Osaka del G20 en Japón en 2019, donde se anunciaron sus seis principios. Con el objetivo de maximizar el impacto positivo del desarrollo de la infraestructura en los países en desarrollo, estas normas acordadas multilateralmente pretenden guiar las inversiones en infraestructura para cumplir con altos estándares de sostenibilidad, resiliencia y beneficios económicos y sociales a largo plazo. La estructura del informe es la siguiente. En primer lugar, el capítulo 2 examina brevemente el concepto y los elementos fundacionales de la transformación digital y analiza cómo los principios QII pueden guiar el proceso de transformación digital en el desarrollo de infraestructuras y la prestación de servicios. En el Capítulo 3 se analizan las políticas y los programas de apoyo del Gobierno japonés que han sido fundamentales para promover la transformación digital desde la década de 1990. En el Capítulo 4, el informe presenta ejemplos concretos y casos de uso en Japón en relación con el uso de datos, el desarrollo de infraestructuras digitales, las salvaguardias y la gobernanza digitales, y la mejora del capital humano y las competencias. El capítulo 5 describe la evolución de las ciudades inteligentes en Japón, centrándose en las políticas de incentivación y apoyo del Gobierno y en estudios de casos de cuatro ciudades inteligentes. El informe concluye con las principales conclusiones de la experiencia japonesa que pueden inspirar a otros países a emprender su propio viaje de transformación digital.

    El informe proporciona un análisis detallado de la transformación digital en Japón, destacando los desafíos y avances en este proceso. Se destaca que la fatiga de los residentes con los esfuerzos continuos de ahorro de energía y la dificultad para establecer modelos de negocio sostenibles para los servicios introducidos en las ciudades inteligentes han sido obstáculos significativos. Sin embargo, la publicación de Hiroya Masuda, exgobernador de la Prefectura de Iwate, titulada «Demise of Regions», revivió la necesidad de la transformación digital al resaltar la amenaza de declive de ciudades en Japón debido a la concentración de población en Tokio. Esto impulsó a los líderes municipales a mejorar la calidad de vida en sus ciudades mediante enfoques de ciudades inteligentes. Se menciona que el gobierno japonés ha tomado medidas significativas para abordar los problemas urbanos a través de tecnologías de la información y comunicación, con iniciativas como la «Promoción del Desarrollo Urbano Impulsado por las TIC» iniciada por el MIC en 2013. Aunque el MLIT inicialmente mostró poco interés en las ciudades inteligentes, publicó en 2018 el «Informe Provisional sobre la Realización de Ciudades Inteligentes», marcando un cambio en su enfoque. Se destaca que, a pesar de los programas de subsidios gubernamentales para proyectos de ciudades inteligentes, más del 70% de los proyectos abandonaron sus objetivos iniciales después de que terminaron los subsidios, debido a desafíos como la capacidad insuficiente de los funcionarios municipales y propuestas desconectadas de los problemas reales de las ciudades. Además, se aborda la evolución de las políticas gubernamentales en Japón, incluida la modificación en 2017 de la Ley de Protección de Información Personal para permitir un uso más amplio de los datos personales bajo principios de «opt-in». Se destaca que muchas ciudades japonesas implementaron portales de datos abiertos en sus sitios oficiales, aunque la calidad de los datos revelados aún no alcanza los estándares de ciudades más avanzadas en Estados Unidos y Europa. El informe también menciona la importancia de establecer marcos legales y mecanismos para el uso efectivo de datos, especialmente datos personales, como parte de la transformación digital en Japón.  

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  • Cybersecurity Education Maturity Assessment

    Cybersecurity Education Maturity Assessment

    Como se describe en el artículo 10 de la Ley de Ciberseguridad (1), ENISA tiene la misión de centrar sus esfuerzos en la promoción de la ciberseguridad en todos los niveles de la educación en los Estados miembros de la UE (EM). En este contexto, ENISA tiene el mandato de apoyar una coordinación más estrecha y el intercambio de mejores prácticas entre los EM en materia de concienciación y educación sobre ciberseguridad, una tarea que también se ha incluido en la Hoja de ruta de ENISA sobre educación en ciberseguridad. Por un lado, este estudio de ENISA tiene como objetivo diseñar y desarrollar un modelo de evaluación de la madurez para evaluar el nivel de madurez de cada EM en relación con la educación en ciberseguridad en los niveles primario y secundario y obtener un estado de situación global de la UE. Por otro lado, además de la puntuación cuantitativa que refleja los niveles de madurez nacionales, el objetivo de ENISA era recopilar y difundir recomendaciones y buenas prácticas entre los países. Los resultados cuantitativos obtenidos a partir de los datos de educación primaria y secundaria recogidos en 15 y 27 EM respectivamente muestran que, por término medio, una serie de EM de la UE tienen un nivel de madurez del 66 %, lo que corresponde al nivel 4 de 5 («Establecimiento»). Esto significa que los EM ya cuentan con una serie de iniciativas en materia de educación sobre ciberseguridad. Sin embargo, los enfoques nacionales varían mucho de un país a otro y en su mayoría se basan en iniciativas descentralizadas o se encuentran en una fase incipiente de aplicación. Más concretamente, ENISA evaluó los niveles de madurez en función de tres dimensiones: «Gubernamental» (70 %), «Estratégica» (64 %) y «Operativa» (63 %). Una de las principales conclusiones es que, aunque las iniciativas de educación en ciberseguridad suelen estar respaldadas por un marco normativo nacional, dependen en gran medida de las estrategias nacionales de ciberseguridad. De hecho, estas herramientas suelen proporcionar a las partes interesadas europeas directrices y apoyo para incluir el tema de la ciberseguridad en los planes de estudio escolares; esto fomenta significativamente la adopción de la ciberseguridad en los niveles de educación primaria y secundaria. La participación de entidades gubernamentales y la cooperación con agentes del sector privado se identificaron como un pilar importante para fomentar la ciberseguridad en la educación. Por último, en este estudio ENISA enumera las mejores prácticas y recomendaciones dirigidas a los EM por nivel de madurez, disponibles para cada dimensión del modelo de evaluación de la madurez, junto con ejemplos concretos de iniciativas nacionales y puntos de contacto de organizaciones nacionales. Junto con el aumento del uso de la tecnología en las últimas décadas, el campo de la ciberseguridad ha recibido más atención debido a la mayor exposición de los ciudadanos a las formas en que pueden ser objeto de robo y daño de datos. El papel de los expertos en ciberseguridad en la protección de información e infraestructuras críticas, aunque relevante, sigue siendo insuficiente para cubrir a todos los usuarios de Internet debido a la escasez de profesionales en el mercado. La solución, que pasa por aumentar el nivel de conocimientos de ciberseguridad de los ciudadanos, requiere llegar a los internautas de todos los grupos de edad, incluida la nueva generación. 

    A menudo se considera que los escolares se inician pronto en las tecnologías digitales (también llamados «nativos digitales») y son un grupo crítico al que hay que dirigirse para garantizar que la próxima generación esté bien equipada con las habilidades necesarias para utilizar con seguridad el espacio en línea. De conformidad con el artículo 10 de la Ley de Ciberseguridad, la ENISA tiene el mandato de apoyar una coordinación más estrecha y el intercambio de mejores prácticas entre los Estados miembros en materia de sensibilización y educación en ciberseguridad, como se muestra en la Hoja de ruta sobre educación en ciberseguridad y se demuestra a través de iniciativas como el Mes Europeo de la Ciberseguridad, el Desafío Europeo de Ciberseguridad, el Marco Europeo de Competencias en Ciberseguridad y la Base de Datos de Educación Superior en Ciberseguridad, conocida como CYBERHEAD. A nivel de los Estados miembros, la introducción del tema de la ciberseguridad en los planes de estudios y las actividades escolares por sí sola puede contribuir a que los jóvenes usuarios estén más expuestos y sean más conscientes del ámbito y los requisitos de la ciberseguridad, lo que podría llevarles a elegir este ámbito profesionalmente y contribuir a resolver la escasez de expertos en ciberseguridad en el mercado laboral. No obstante, sigue habiendo variaciones entre los Estados miembros en cuanto a la madurez de la educación en ciberseguridad. En consecuencia, una de las principales prioridades identificadas por ENISA en su Hoja de Ruta Europea de Ciberseguridad era la necesidad de identificar el nivel de madurez de cada EM y obtener un estado de situación de la UE, junto con favorecer los intercambios de buenas prácticas y proporcionar recomendaciones sobre diferentes dimensiones de la educación en ciberseguridad cubiertas en el informe. Esta sección presenta los principales resultados de la evaluación de la madurez llevada a cabo como parte de este estudio en el ámbito de la ciberseguridad en la educación primaria y secundaria». Este informe pretende ofrecer una evaluación más detallada de la dimensión gubernamental del modelo de madurez que rige la implantación de la educación en ciberseguridad. Se basa en la información recopilada a través de la investigación documental detallada sobre los 27 Estados miembros y la información detallada recopilada a través de las 14 entrevistas y las 3 respuestas recibidas de la encuesta en línea. El contacto con los representantes de los Estados miembros permitió a la ENISA identificar buenas prácticas que complementaron los resultados de la investigación documental. 

    La dimensión gubernamental abarca todas las acciones y aspectos tomados a nivel político en relación con la educación en ciberseguridad en la educación primaria y secundaria, incluidas las normativas y políticas que definen el marco normativo (planificadas o implementadas). Para medir el nivel de madurez de los EM en el ámbito de la educación en ciberseguridad, era esencial analizar su madurez política en esta área. La dimensión gubernamental se evalúa a través de tres subdimensiones principales relativas a las iniciativas gubernamentales a nivel nacional. Como se presenta en el marco teórico, estas tres subdimensiones son Marco normativo, Política y Apoyo. La mayoría de los países indicaron que habían aplicado o tenían previsto aplicar una política de apoyo a la adopción de medidas educativas en materia de ciberseguridad a nivel nacional, lo que se traduce en un nivel de madurez del 78 %. Sin embargo, los EM tienden a estar menos avanzados cuando se trata de disponer de un marco normativo completo para dar forma a la política, como muestra el nivel de madurez medio del 64 %. Por último, los países muestran un nivel de madurez medio (56 %) en relación con el apoyo a la educación y/o a las partes interesadas y organizaciones de ciberseguridad a través de programas nacionales. De hecho, menos de la mitad de los países declaran disponer de programas que incluyen actividades financiadas total o parcialmente por los presupuestos nacionales. En la mayoría de los países, los marcos reguladores tienden a dirigirse a los responsables políticos. Sin embargo, también se observó que los marcos reguladores pueden estar dirigidos a organizaciones privadas. Otros dos países están definiendo un marco regulador («fase de establecimiento») para apoyar el desarrollo de un programa educativo plurianual aplicable a escala nacional. Los dos países restantes, con una puntuación de madurez del 33 %, tienden a tener una orientación más «estratégica» y dedican menos recursos a la labor normativa. El 33 % significa que estos países se encuentran en la fase de desarrollo de estas iniciativas políticas o sólo actúan políticamente de forma puntual. En cuanto a los cuatro países con una puntuación de madurez del 0 %, no tienen ninguna iniciativa política. Los resultados de la investigación documental muestran que los 27 EM se basan en la ciberseguridad nacional para definir las acciones relativas a la educación en ciberseguridad. Aunque el énfasis varía mucho de una estrategia nacional a otra, estas estrategias se centran en acciones concretas y en una definición de gobernanza basada en las estrategias nacionales de ciberseguridad. La idea que subyace a la definición de un marco normativo para los EM es definir metas, alcance y objetivos comunes para los ministerios de educación, los ministerios responsables de las cuestiones digitales y de ciberseguridad, las entidades gubernamentales y las partes interesadas públicas y privadas implicadas en la educación en ciberseguridad. 

    Sin embargo, los representantes de los EM señalaron a menudo que la educación y la ciberseguridad se consideran generalmente dos temas diferentes, que se tratan y apoyan por separado. También se observó que los países con una estructura federal o regional gestionan la educación de forma relativamente heterogénea. En consecuencia, el desarrollo y la aplicación de un marco normativo nacional único sobre educación en ciberseguridad se considera una tarea compleja e inadecuada, debido a la diversidad de partes interesadas y organizaciones implicadas y, en ocasiones, a las barreras lingüísticas. Por último, la inclusión obligatoria de la educación en ciberseguridad en los programas escolares se considera una forma eficaz de garantizar la adopción de estas medidas en las escuelas. Sin embargo, cuestiones geográficas y demográficas similares a las mencionadas anteriormente se aplican cuando se trata de desarrollar un programa único para un país. Actualmente, 4 de los 27 EM no se plantean la implantación de un plan de estudios de ciberseguridad. Todos los EM consultados declararon haber transpuesto la Directiva SRI promulgada en 2016. Además de la transposición legal, de los 6 países que dijeron haber elaborado políticas nacionales, 3 señalaron que las políticas tendían a dirigirse a las universidades en lugar de a los niveles primario y secundario o no proporcionaban ningún detalle. Por último, de los dos países con un nivel de madurez del 50 %, uno indicó que actuaba como una organización nacional disponible para compartir asesoramiento y apoyar la adopción de la educación en ciberseguridad; sin embargo, la cobertura nacional de una política se ve comprometida debido a la estructura de gobierno regional de la nación. Sólo un país de los 13 indicó que no había ninguna política nacional en vigor o prevista. Como se observó en todos los EM, las estrategias nacionales de ciberseguridad (ENCS) son las herramientas más utilizadas para apoyar la implementación de iniciativas de educación en ciberseguridad a nivel nacional (tanto para la educación primaria como para la secundaria, o sólo para la secundaria). En la mayoría de los países, los elementos relativos a la educación en ciberseguridad se tienen plenamente en cuenta en sus ECSN (7 países muestran un nivel «Optimizado/adaptado»; 100 %). En algunos de estos países, las estrategias nacionales indican que los temas y aspectos relacionados con la ciberseguridad deben tratarse en los centros de enseñanza primaria y secundaria, y eventualmente integrarse en los planes de estudios nacionales oficiales. En otros 4 países, la educación en ciberseguridad se menciona brevemente en las ENCS (mostrando un nivel de «Establecimiento»; 66 %). De los 13 países de la muestra, sólo 1 no considera la educación en ciberseguridad como parte de su estrategia nacional de ciberseguridad. Alternativa o adicionalmente, los EM pueden optar por comunicar la educación en ciberseguridad en su política educativa nacional (o en un instrumento legal equivalente utilizado a nivel nacional para enmarcar los aspectos educativos en el país).

     

    El informe de ENISA se centra en evaluar la madurez de la educación en ciberseguridad en los Estados Miembros (EM) de la Unión Europea. La misión de ENISA, según el Artículo 10 de la Ley de Ciberseguridad, es promover la ciberseguridad a todos los niveles educativos dentro de la UE. Este estudio tiene como objetivo diseñar y desarrollar un modelo de evaluación de madurez para valorar el nivel de cada EM en cuanto a la educación en ciberseguridad en los niveles primario y secundario, obteniendo una visión integral del estado actual en la UE. Los resultados muestran que, en promedio, los EM tienen un nivel de madurez del 66%, lo que corresponde al nivel 4 de 5 (‘Establecimiento’), indicando que ya existen diversas iniciativas de educación en ciberseguridad aunque con enfoques nacionales muy variados y dependientes de iniciativas descentralizadas . La evaluación de madurez se realiza en tres dimensiones: gubernamental, estratégica y operativa. Estas dimensiones se valoran utilizando una serie de indicadores para asignar un nivel de madurez a cada EM en el campo de la educación en ciberseguridad. Este modelo permite comprender mejor los avances y desafíos en la UE. Se revela que la implementación de currículos y las iniciativas avanzan a un ritmo moderado debido a la diversidad de actores involucrados en la operacionalización del sector educativo desde los niveles más altos hasta los más bajos . El estudio subraya que, aunque se han dado pasos significativos en la integración de la ciberseguridad en los currículos nacionales, la implementación avanza a un ritmo moderado debido a la complejidad de coordinar a los diversos actores involucrados. No obstante, los EM han mostrado un alto nivel de compromiso voluntario en iniciativas dirigidas a estudiantes de primaria y secundaria, lo que representa una oportunidad para introducir el tema de la ciberseguridad y desarrollar contenido académico para apoyar su integración .  

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  • Artificial intelligence and the changing demand for skills in Canada

    Artificial intelligence and the changing demand for skills in Canada

    La mayoría de los trabajadores que estarán expuestos a la inteligencia artificial (IA) no necesitarán conocimientos especializados en IA. Aun así, la IA cambiará las tareas que realizan estos trabajadores y las competencias que requieren. Este informe proporciona las primeras estimaciones para Canadá sobre el efecto de la inteligencia artificial en la demanda de competencias en empleos que no requieren competencias especializadas en IA. Los resultados muestran que las competencias más demandadas en las ocupaciones muy expuestas a la IA son las de gestión, comunicación y digitales. Entre ellas se incluyen habilidades en presupuestación, contabilidad, comunicación escrita, así como competencias en programas básicos de tratamiento de textos y hojas de cálculo. Los resultados también muestran que, en Canadá, la demanda de competencias sociales y lingüísticas es la que más ha aumentado en la última década en las ocupaciones muy expuestas a la IA. La utilización de un panel de establecimientos confirma el aumento de la demanda de competencias sociales y lingüísticas, así como el aumento de la demanda de competencias de producción y físicas, que pueden ser complementarias a la IA. Sin embargo, el panel de establecimientos también encuentra pruebas de la disminución de la demanda de competencias empresariales, de gestión y digitales en los establecimientos más expuestos a la IA. La Inteligencia Artificial (IA) está cambiando la forma en que los trabajadores desempeñan su trabajo y las competencias que requieren. Por ejemplo, una aseguradora canadiense implementó una herramienta de IA que utiliza datos históricos para predecir cuándo es probable que un cliente escale un problema de servicio. Anteriormente, los agentes de ventas realizaban comprobaciones aleatorias de una selección de expedientes para revisar las cuentas de los clientes en busca de posibles problemas. Este trabajo requería conocimientos analíticos y financieros para identificar los problemas, pero también habilidades sociales y de comunicación para llegar eficazmente a los clientes. Tras la introducción de la tecnología de IA, los agentes recibieron una lista prioritaria de los problemas de las cuentas, que la tecnología de IA ya había identificado. El trabajo de un agente de ventas cambió para hacer hincapié en una mayor interacción con el cliente con menos tiempo necesario para analizar los expedientes. Este informe ofrece estimaciones representativas de la evolución de la demanda de cualificaciones para las ocupaciones expuestas a la IA utilizando ofertas de empleo en línea en Canadá entre 2012 y 2022. Existen pocos estudios sobre los cambios en la demanda de competencias de los trabajadores que trabajarán con IA pero que no tienen ni necesitan competencias en IA. Sin embargo, entender cómo la IA cambiará las demandas de competencias para esta mayoría de trabajadores es importante para que las políticas de competencias, las agencias de formación, la orientación profesional y los servicios públicos de empleo adapten sus ofertas en el futuro. En Canadá, algo más de 1,1 millones de vacantes están muy expuestas a la IA, lo que representa más del 30% del total de vacantes. Las competencias más demandadas en las ocupaciones con alta exposición a la IA son las de gestión, comunicación y digitales. Las competencias digitales y de gestión más demandadas son la gestión general de proyectos, la elaboración de presupuestos, la contabilidad y el manejo de programas básicos de tratamiento de textos y hojas de cálculo. Las habilidades de comunicación se refieren a todas las formas de comunicación, pero se concentran en gran medida en la comunicación escrita y oral. 

    Por término medio en 2021 y 2022 en Canadá, el 80% de las vacantes en ocupaciones de alta exposición a la IA exigían al menos una competencia de gestión y el 64% exigían al menos una competencia digital o de comunicación. En las ocupaciones de alta exposición, las agrupaciones de habilidades que experimentaron el mayor aumento en la demanda durante la última década en Canadá son las habilidades lingüísticas y sociales. La proporción de vacantes que demandan al menos una habilidad de cada una de estas agrupaciones aumentó en más de 4 puntos porcentuales entre las ocupaciones de alta exposición entre 2012-13 y 2021-22. Esto se traduce en más de 200 000 vacantes más que exigen al menos una competencia lingüística y 300 000 vacantes más que exigen al menos una competencia social. Las habilidades sociales más demandadas incluyen el trabajo en equipo, la colaboración, la gestión de las partes interesadas, la negociación y la creación de equipos. En Canadá, las competencias lingüísticas reflejan la demanda de hablar inglés o francés y, con frecuencia, ambos idiomas. El informe también analiza la demanda de competencias en los establecimientos más expuestos a la IA, lo que permite identificar mejor el efecto causal de la IA en la demanda de competencias. Este análisis confirma el aumento de la demanda de competencias lingüísticas y sociales en los establecimientos más expuestos a la IA. La proporción de puestos vacantes que demandan competencias lingüísticas en un establecimiento muy expuesto a la IA es 5 puntos porcentuales mayor que en un establecimiento moderadamente expuesto. En el caso de las competencias sociales, el aumento de la demanda es de 2 puntos porcentuales en los establecimientos muy expuestos en comparación con los moderadamente expuestos. Las magnitudes de estos cambios en la demanda son pequeñas y equivalen a una vacante más que demanda al menos una de estas habilidades durante la década anterior. Sin embargo, en caso de que aumente la adopción de la IA, es posible que se prevea una mayor demanda de estas competencias en el futuro. El análisis a nivel de establecimiento también permite captar los cambios en la demanda de competencias que se solapan poco con las capacidades de la IA. Volviendo al ejemplo anterior de la aseguradora canadiense, la adopción de la herramienta de IA debería suponer un aumento de la productividad y un ahorro de costos para la empresa. Si la empresa repercute este ahorro en los clientes, puede que aumente la demanda de sus productos de seguros. La empresa puede responder a la mayor demanda contratando a más agentes de ventas, con lo que aumentará la demanda de habilidades sociales y de comunicación. Sin embargo, puede que también necesite aumentar la demanda de peritos de daños de automóviles, por ejemplo. Estos trabajadores evalúan los daños de los vehículos para determinar los costos de reparación para las compañías de seguros. Este informe también aporta pruebas de que la adopción de la IA puede aumentar la demanda de algunas de estas competencias profesionales, que no están tan expuestas a la IA. 

    Por ejemplo, en comparación con un establecimiento moderadamente expuesto, un establecimiento altamente expuesto aumenta en 2 puntos porcentuales la demanda de competencias relacionadas con la producción y la tecnología, y las competencias físicas. Las competencias más demandadas en el ámbito de la producción y la tecnología son la reparación, la limpieza, la resolución de problemas y la garantía y el control de calidad. En cuanto a las aptitudes físicas, son levantar objetos pesados y la destreza manual. En comparación con los demás países de la OCDE analizados en el informe, los resultados obtenidos en los ámbitos de la producción y la tecnología y de las competencias físicas son especialmente positivos en Canadá. Al mismo tiempo, la demanda de competencias de gestión, digitales y empresariales puede estar disminuyendo en los establecimientos más expuestos a la IA. Para cada grupo de competencias, pasar de un establecimiento moderadamente expuesto a uno muy expuesto supone un descenso de dos puntos porcentuales en la demanda de al menos una competencia de cada grupo. Se trata de algunas de las competencias más demandadas en las profesiones muy expuestas, por lo que se podría llegar a la conclusión de que la IA hará que estas competencias queden obsoletas. Sin embargo, las magnitudes de estos resultados son pequeñas y, en el momento de escribir estas líneas, no presagian cambios sísmicos en la demanda de competencias. Al igual que en el caso de los agentes de ventas de la compañía de seguros canadiense, la introducción de la IA no obvió la necesidad de competencias digitales y analíticas; los agentes de ventas seguían necesitando entender qué problemas había identificado la herramienta de IA. Más bien, la introducción de la IA restó importancia a las habilidades cognitivas y financieras, y aumentó la importancia de las habilidades sociales y de comunicación. La adopción de la Inteligencia Artificial (IA) está cambiando la forma en que los trabajadores desempeñan sus tareas y cómo se organiza el trabajo. Esta reorganización de las tareas debida a la IA suele dar lugar a cambios en la demanda de competencias. En el ejemplo anterior, la aplicación de la herramienta de IA sugiere que los agentes de ventas pueden necesitar menos habilidades analíticas para discernir los problemas de los clientes a partir de un expediente seleccionado al azar, y en su lugar pueden hacer hincapié en las habilidades sociales para llegar eficazmente a los clientes de forma preventiva. Otro conjunto de demandas de cualificaciones cambiantes se refiere a los trabajadores con cualificaciones de IA, definidos como aquellos con los conocimientos y competencias para desarrollar y mantener activamente modelos de IA.

     

    El informe examina cómo la adopción de la inteligencia artificial (IA) está alterando la demanda de habilidades en el mercado laboral canadiense. A medida que las empresas integran tecnologías de IA, las habilidades necesarias para muchos trabajos están cambiando, incluso para aquellos que no requieren habilidades especializadas en IA. El análisis revela que la demanda de habilidades de gestión, comunicación y digitales es particularmente alta en ocupaciones con alta exposición a la IA. Sin embargo, las habilidades sociales y emocionales, así como las habilidades lingüísticas, han visto el mayor incremento en demanda durante la última década. Estos cambios en la demanda de habilidades son esenciales para orientar las políticas de habilidades, las agencias de formación y los servicios de empleo en el futuro. La adopción de la inteligencia artificial está transformando la manera en que los trabajadores realizan sus tareas y las habilidades que requieren. Un ejemplo ilustrativo proviene de una aseguradora canadiense que implementó una herramienta de IA para predecir cuándo un cliente podría escalar un problema de servicio. Esta herramienta ha cambiado el enfoque de los agentes de ventas, quienes ahora se centran más en la interacción con el cliente y menos en el análisis de expedientes. El estudio se centra en la demanda de habilidades en ocupaciones expuestas a la IA en Canadá, utilizando datos de ofertas de trabajo en línea entre 2012 y 2022. El informe concluye que la integración de la IA en el entorno laboral canadiense está redefiniendo las habilidades necesarias para muchos trabajos. Si bien la demanda de habilidades de gestión, comunicación y digitales sigue siendo alta, las habilidades sociales, emocionales y lingüísticas están ganando terreno rápidamente. Estos hallazgos sugieren que las políticas de formación y empleo deben adaptarse para preparar a los trabajadores para estas nuevas demandas, asegurando así una fuerza laboral resiliente y bien equipada para el futuro impulsado por la IA.  

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  • Empowering Small and Medium-Sized Enterprises through Digital Business Model Innovation

    Empowering Small and Medium-Sized Enterprises through Digital Business Model Innovation

    La innovación en modelos de negocio digitales está revolucionando el panorama de las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) en el sector manufacturero, como se discute en este documento. Al combinar la transformación digital con la reinvención de modelos de negocio, las PYMEs pueden abordar nuevos mercados, productos y servicios. Sin embargo, se enfrentan a desafíos como la falta de recursos, habilidades y acceso a la tecnología. Por ello, se propone un camino estructurado para que las PYMEs emprendan la innovación en modelos de negocio digitales, que implica identificar oportunidades, experimentar con nuevas tecnologías e implementar cambios. Este enfoque no solo les ayuda a sobrevivir, sino a crecer de manera sostenida, competitiva y duradera, desbloqueando eficiencia y flujos de ingresos. Es especialmente relevante en un contexto donde las tendencias globales, como las tensiones geopolíticas, tecnologías emergentes y el cambio climático, están transformando el entorno empresarial y exigiendo modernización y reposicionamiento. En el ámbito manufacturero global, las transformaciones están impulsadas por tensiones geopolíticas, tecnologías emergentes y la sostenibilidad, como se destaca en este análisis. Las empresas líderes están reevaluando sus cadenas de valor globales y modelos de negocio, priorizando cadenas de valor multi-locales y el valor del cliente sobre la eficiencia de costos. La transformación digital y la innovación en modelos de negocio ofrecen una oportunidad para desarrollar niveles de competitividad y acceder a cadenas de suministro globales. Brasil, por ejemplo, está mejorando su competitividad al priorizar la digitalización y descarbonización del sector industrial. Las tecnologías emergentes ofrecen oportunidades para mejorar la eficiencia, alcanzar objetivos de sostenibilidad e innovar en modelos de negocio para crear nuevos flujos de ingresos. Al abrazar la innovación en modelos de negocio digitales, las empresas pueden explorar nuevos productos, servicios, mercados y segmentos, posicionándose para el éxito a largo plazo. Sin embargo, persisten desafíos en la adopción tecnológica y la evolución de modelos de negocio, especialmente entre las PYMEs. El camino hacia la innovación en modelos de negocio digitales requiere inversiones, planificación cuidadosa y consideración de factores como cambios en la cultura organizacional, desarrollo de habilidades, cambios operativos y pruebas de tecnología. Un enfoque estructurado, que involucre múltiples perspectivas de partes interesadas, es crucial para guiar a las empresas, especialmente a las PYMEs, a través de la complejidad de la innovación en modelos de negocio digitales, desbloqueando nuevo valor y fomentando el crecimiento económico y social.

    El sector manufacturero brasileño, especialmente las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), se encuentra en las etapas iniciales de adopción de tecnología y evolución de modelos de negocio, como se refleja en datos que muestran una cifra estancada de empresas manufactureras de 2010 a 2020 y una disminución en la contribución del sector al producto interno bruto (PIB) en un tercio en 30 años, llegando al 11% en 2022. La capacidad de producción industrial de Brasil se utilizó solo en un 79.3% en 2023, influenciada por desafíos persistentes y exacerbada por la crisis global de la cadena de suministro. La posición de Brasil en la manufactura global depende en gran medida de su capacidad para aprovechar la tecnología en sistemas de producción modernos e innovadores y su transición hacia ofertas de mayor valor añadido. Brasil está avanzando activamente en su agenda de neoindustrialización, con un enfoque en la digitalización y las iniciativas de descarbonización para impulsar la productividad y la competitividad global. Se están realizando esfuerzos para rejuvenecer las PYMEs, reconociendo su contribución significativa al empleo y la producción industrial. Las principales empresas manufactureras globales están avanzando más allá de las etapas iniciales de transformación digital, utilizando la tecnología para mejorar la eficiencia operativa e impulsar cambios innovadores en sus modelos de negocio. El camino hacia la innovación en modelos de negocio digitales implica aventurarse en nuevos productos, servicios, mercados y segmentos para fortalecer la agilidad, desarrollar modelos de ingresos novedosos y obtener una ventaja competitiva en el acceso a cadenas de suministro globales. A pesar de estas tendencias y potencialidades, muchas empresas manufactureras, especialmente las PYMEs, aún enfrentan barreras para aprovechar plenamente las tecnologías para transformar e innovar sus modelos de negocio. Para abordar esto, el Centro Brasil para la Cuarta Revolución Industrial y el Centro para la Manufactura Avanzada y Cadena de Suministro del Foro Económico Mundial colaboraron para identificar estrategias de mejores prácticas, lecciones aprendidas y caminos hacia la innovación en modelos de negocio digitales.

    El documento presenta un enfoque paso a paso simplificado para llevar a cabo la innovación en modelos de negocio digitales, especialmente para empresas industriales pequeñas y medianas que buscan reinventar sus modelos de negocio. El proceso consta de cuatro etapas principales: Iniciación: Esta etapa implica obtener apoyo formal de la dirección, analizar el modelo de negocio actual, los flujos de valor, los clientes, el ecosistema, las amenazas y oportunidades, y establecer objetivos. Ideación: Esta etapa se centra en generar ideas para nuevos modelos de negocio, explorar tecnologías emergentes, identificar nuevos flujos de valor, evaluar riesgos y sostenibilidad, y considerar modelos de negocio alternativos. Selección: En esta etapa, las empresas seleccionan las tecnologías más prometedoras, los flujos de valor y diseñan un prototipo del nuevo modelo de negocio, que luego se prueba y se perfecciona. Implementación: La etapa final implica ejecutar el nuevo modelo de negocio, ajustarlo según sea necesario, gestionar la transformación e integrar el nuevo modelo de negocio en las operaciones existentes. El proceso enfatiza la comprensión de las prioridades comerciales de la empresa, el ecosistema más amplio y las necesidades del cliente. A su vez, se resalta la importancia de la generación de ideas, la exploración, la evaluación de riesgos, la prototipificación y el perfeccionamiento iterativo. El objetivo es desarrollar una nueva línea de negocio mientras se mantiene la operatividad y la generación de ingresos actuales, gestionando eficazmente la transición a un nuevo modelo de negocio. Por otra parte, se discute el proceso de innovación en modelos de negocio digitales para empresas manufactureras. Describe las fases involucradas, incluyendo el desarrollo de un plan de negocio, la prueba y validación del modelo con clientes y socios, la implementación de planes de acción, la operativización del nuevo modelo, el monitoreo y alineación de prácticas, y la evaluación del modelo para mejoras. El texto enfatiza que la innovación en modelos de negocio digitales puede ayudar a las empresas manufactureras a pasar de la supervivencia al crecimiento sostenido, la competitividad y la longevidad en el cambiante panorama de la manufactura global. Destaca la necesidad de un ecosistema colaborativo que involucre a fabricantes, apoyo gubernamental y regulaciones que promuevan la estabilidad y dinamicidad empresarial, apuntando a la integración en cadenas de suministro globales. También subraya la importancia del desarrollo de la fuerza laboral, la adquisición de nuevas habilidades y la promoción de un cambio de mentalidad lejos del pensamiento tradicional. Reconoce el papel vital de las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) como creadoras de empleo y la necesidad de apoyar su vulnerabilidad económica proporcionando conocimientos y recursos para un crecimiento sostenible a largo plazo. La política brasileña para la neoindustrialización, con sus seis misiones, incluida la transformación digital de la industria para aumentar la productividad, se menciona como una iniciativa para fortalecer el sector industrial en áreas estratégicas para el crecimiento societal y económico. El texto enfatiza la necesidad de un enfoque integral, alineando diferentes funciones, asegurando la participación y el compromiso en todos los niveles, estableciendo una visión y estrategia claras, e implementando un proceso estructurado y paso a paso. Finalmente, el texto menciona los esfuerzos del Centro para la Manufactura Avanzada y Cadena de Suministro del Foro Económico Mundial para promover el intercambio de mejores prácticas, lecciones aprendidas y casos de uso para guiar a las empresas en la implementación exitosa de tecnologías a gran escala y desbloquear valor a partir de modelos de negocio digitales innovadores.

     

    Siendo así, la innovación en modelos de negocio digitales representa una oportunidad significativa para las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) en el sector manufacturero. Destaca la importancia de combinar la transformación digital con la reinvención de modelos de negocio para abordar nuevos mercados, productos y servicios. Sin embargo, se señalan desafíos como la falta de recursos, habilidades y acceso a la tecnología que enfrentan las PYMEs. Para superar estos desafíos, se propone un camino estructurado que implica identificar oportunidades, experimentar con nuevas tecnologías e implementar cambios en un proceso paso a paso. Este enfoque no solo ayuda a las PYMEs a sobrevivir, sino también a crecer de manera sostenida y competitiva en un entorno empresarial en constante evolución. La colaboración entre fabricantes, apoyo gubernamental y regulaciones adecuadas se destaca como crucial para la integración en cadenas de suministro globales y la promoción de la estabilidad empresarial. Además, se reconoce la importancia del desarrollo de habilidades y la adopción de una mentalidad innovadora para impulsar el crecimiento económico y social. En resumen, la innovación en modelos de negocio digitales ofrece una oportunidad valiosa para las PYMEs en el sector manufacturero, pero requiere un enfoque estratégico y colaborativo para maximizar sus beneficios y superar los desafíos inherentes.  

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  • State-Owned Enterprises in Digital Infrastructure and Downstream Digital Markets in Africa

    State-Owned Enterprises in Digital Infrastructure and Downstream Digital Markets in Africa

    El estudio examina el rol y la presencia de las empresas estatales (SOEs) en la infraestructura y los mercados digitales en África, destacando los potenciales riesgos para la competencia y las distorsiones del mercado derivadas de la falta de neutralidad competitiva. Utilizando un nuevo conjunto de datos sobre SOEs en estos sectores en diversos países africanos, los hallazgos clave indican que las SOEs están presentes en segmentos críticos de infraestructura digital, como las redes de banda ancha fija y móvil, así como en los mercados de servicios digitales, como los servicios móviles e internet. Los países que cuentan con mayor competencia de empresas privadas junto a las SOEs tienden a tener mejor conectividad digital, mayor asequibilidad y mejores resultados de mercado en general, en comparación con aquellos donde las SOEs dominan. La falta de neutralidad competitiva, donde las SOEs disfrutan de ventajas como financiamiento preferencial, favoritismo regulatorio o monopolios legales, puede distorsionar los mercados y socavar el desarrollo de economías digitales robustas. Para promover la neutralidad competitiva, se recomiendan medidas políticas clave: separar las funciones comerciales y no comerciales de las SOEs, asegurar tasas de retorno comerciales, considerar las obligaciones públicas, garantizar la neutralidad regulatoria y fiscal, evitar el financiamiento o la contratación preferencial de SOEs, y abordar la integración vertical a lo largo de los segmentos. Abordar los déficits de neutralidad competitiva puede ayudar a desbloquear una mayor inversión privada, innovación y asequibilidad en los mercados digitales de África, al tiempo que permite a las SOEs servir eficazmente a los intereses públicos estratégicos. El análisis del rol y los riesgos potenciales de las SOEs en la infraestructura digital y los mercados móviles, inalámbricos, de llamadas internacionales y de datos en 18 países africanos revela que las SOEs desempeñan un papel significativo en sectores específicos de infraestructura y mercados digitales, pero a menudo se benefician de diversas protecciones que pueden inhibir la competencia con actores del sector privado. Los hallazgos indican que el grado de propiedad gubernamental de las SOEs varía entre países, con una mayor propiedad estatal generalmente asociada con peores resultados de mercado. Solo un país (Tanzania) requiere sistemáticamente que las SOEs logren una tasa de retorno comercial, lo que puede llevar a la exclusión y el desplazamiento de los actores privados. Muchas SOEs se benefician de protecciones regulatorias, como la gestión de infraestructuras esenciales mientras operan en segmentos comerciales minoristas, creando riesgos de autopreferencia. Algunas SOEs reciben un trato preferencial, incluidos créditos fiscales, acceso preferencial a financiamiento y préstamos o inyecciones de capital respaldados por el gobierno, lo que les otorga una ventaja competitiva sobre los actores privados. Aunque el entorno político y regulatorio ha evolucionado hacia la creación de un campo de juego nivelado, varios aspectos requieren atención, como la separación de las actividades comerciales de las obligaciones de servicio público, la exigencia de tasas de retorno comerciales, la eliminación de barreras a la entrada e inversión del sector privado, la garantía de una fiscalidad y acceso a financiamiento no discriminatorios, y la adopción de procesos de contratación pública no discriminatorios. El estudio sugiere que aumentar la competencia revisando los entornos políticos y regulatorios que rodean a las SOEs y considerando la desinversión o los contratos de gestión del sector privado podría mejorar los resultados del mercado en los sectores digitales.

    Las empresas estatales (SOEs) juegan un papel significativo en los sectores de telecomunicaciones y digital en África, operando en diversos segmentos del mercado como infraestructura, servicios minoristas y servicios digitales. La mayoría de las SOEs están activas en infraestructura de comunicaciones internacionales, infraestructura fija como redes troncales, y servicios de comunicaciones fijas para los usuarios finales. Aproximadamente el 73% de ellas poseen y proporcionan acceso a la infraestructura troncal fija, y el 65% son proveedores de redes móviles. Además, las SOEs están involucradas en infraestructuras y servicios de datos, como servicios en la nube y de hosting (49%), servicios de pago móvil (43%) y plataformas digitales como el comercio electrónico (35%). En el 41% de los casos, las SOEs son el único operador en al menos un segmento del mercado, predominantemente en servicios de comunicaciones fijas al por menor y al por mayor. Se ha observado que los países donde las SOEs enfrentan competencia tienden a tener mejores resultados de mercado, según los índices de Conectividad y Asequibilidad de GSMA. La integración vertical es común, con alrededor del 40% de las SOEs operando tanto en infraestructura upstream como en servicios minoristas downstream. En casi el 90% de los países, las SOEs son la primera o segunda empresa más grande en los segmentos de mercado en los que operan. Si bien la integración vertical puede aumentar las eficiencias, también conlleva riesgos de comportamientos anticompetitivos y cierre de mercado, lo que potencialmente requiere intervención regulatoria. En este contexto, se debe garantizar la neutralidad competitiva para asegurar un campo de juego nivelado entre las empresas estatales y las privadas en los sectores digitales de África. La implementación de la neutralidad competitiva es limitada, con solo el 11% de los países exigiendo a las SOEs separar sus funciones comerciales de las no comerciales. Esta separación es vital para evitar la subsidización cruzada, falta de transparencia y la distorsión de la toma de decisiones basada en el mercado. Además, se debe asegurar que los fondos públicos no distorsionen el nivel de competencia al financiar actividades comerciales. Las SOEs que operan comercialmente deben lograr tasas de retorno comparables a las empresas privadas para evitar la competencia desleal. La falta de implementación de principios de neutralidad competitiva y de separación de actividades compromete los resultados del mercado y el desarrollo del sector privado. Por lo tanto, es necesario un marco regulatorio que promueva la transparencia, la competencia justa y la participación del sector privado en los mercados digitales de África.

    El papel y la gobernanza de las empresas estatales (SOEs) en los sectores de telecomunicaciones y digital en diversos países africanos son fundamentales para entender la dinámica de estos mercados. Las SOEs desempeñan un rol significativo en estos sectores y, a menudo, se benefician de diversas protecciones y tratamientos preferenciales por parte de los gobiernos, como privilegios regulatorios y acceso más barato a financiamiento. Esto distorsiona la competencia en el mercado y tiene implicaciones para la viabilidad y rentabilidad de las empresas privadas. Si bien la prevalencia de las SOEs no es intrínsecamente problemática, el trato preferencial que reciben por parte de los gobiernos puede inhibir la competencia y la entrada de actores del sector privado al mercado. Por lo tanto, es esencial que los gobiernos revisen los entornos de políticas y regulaciones que rodean a las SOEs para evaluar si existe un campo de juego equilibrado para los actores privados en comparación con las SOEs. Se recomienda que los gobiernos consideren reformas adecuadas, como incluir al sector privado en las operaciones de infraestructura y prestación de servicios a través de contratos de gestión o asociaciones público-privadas y, en algunos casos, reestructurar o desinvertir en SOEs. Estas medidas pueden ayudar a reformar los incentivos y promover operaciones más eficientes, lo que en última instancia se traducirá en servicios de comunicación y datos de mejor calidad y más asequibles para los consumidores. Además, la implementación de principios de neutralidad competitiva es decisiva para nivelar el campo de juego entre SOEs y empresas privadas, promoviendo la competencia justa y fomentando el desarrollo económico. Siendo así, se debe diseñar marcos regulatorios que promuevan mercados competitivos y operaciones eficientes. Las SOEs a menudo reciben un amplio apoyo gubernamental, lo que puede distorsionar los mercados y desalentar la competencia si no se regula adecuadamente. Además, cuando las SOEs operan en mercados extranjeros, enfrentan mayores riesgos de disputas comerciales internacionales y aranceles debido a preocupaciones sobre ventajas injustas derivadas del respaldo estatal. Promover la competencia en sectores como las telecomunicaciones puede mejorar el bienestar y la productividad, mientras que las ineficiencias de las SOEs pueden reducir significativamente el crecimiento del PIB. Por lo tanto, es esencial que los gobiernos implementen marcos regulatorios que nivelen el campo de juego entre SOEs y operadores privados, promoviendo la competencia y operaciones eficientes en beneficio del bienestar del consumidor y el crecimiento económico.

     

    En general, el estudio examina el rol y la presencia de las empresas estatales (SOEs) en la infraestructura y los mercados digitales en África, destacando los potenciales riesgos para la competencia y las distorsiones del mercado derivadas de la falta de neutralidad competitiva. Los hallazgos clave indican que las SOEs están presentes en segmentos claves de infraestructura digital, como las redes de banda ancha fija y móvil, así como en los mercados de servicios digitales. La falta de neutralidad competitiva, donde las SOEs disfrutan de ventajas como financiamiento preferencial y favoritismo regulatorio, puede socavar el desarrollo de economías digitales robustas. Para promover la neutralidad competitiva, se recomienda separar las funciones comerciales y no comerciales de las SOEs, asegurar tasas de retorno comerciales, y garantizar la neutralidad regulatoria y fiscal. Abordar estos déficits puede desbloquear una mayor inversión privada, innovación y asequibilidad en los mercados digitales de África, permitiendo a las SOEs servir eficazmente a los intereses públicos estratégicos. La implementación de principios de neutralidad competitiva es decisiva para nivelar el campo de juego entre SOEs y empresas privadas, promoviendo la competencia justa y fomentando el desarrollo económico.  

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  • The Data Spaces Radar

    The Data Spaces Radar

    El Data Spaces Radar, una herramienta pionera introducida por la International Data Spaces Association (IDSA), ha experimentado una mejora significativa. Esta nueva versión no solo representa un cambio estético, sino que se ha transformado en una herramienta profesional diseñada para ampliar su relevancia y maximizar sus beneficios para la industria. Con casi 150 entradas, el Data Spaces Radar actúa como un repositorio central para iniciativas de espacios de datos en todo el mundo, proporcionando información sobre diversos sectores, expansión global, transparencia técnica y etapas de desarrollo. La versión mejorada del Data Spaces Radar incluye varias características nuevas, como una experiencia de usuario optimizada, mayor capacidad para albergar más espacios de datos y casos de uso, y opciones de visualización mejoradas, como gráficos y diagramas para una comprensión más profunda. Además, la herramienta ahora es gestionada y mantenida por IDSA, con contribuciones de la comunidad del Data Spaces Support Centre (DSSC). El Data Spaces Radar desempeña un papel clave en el dinámico panorama de los espacios de datos, los cuales han evolucionado de conceptos teóricos a realidades tangibles a escala global. La conversación ha cambiado de definir espacios de datos a mejorar su interoperabilidad y realizar el potencial de una economía de datos soberana en todo el mundo. El DSSC y su vibrante Comunidad de Práctica están a la vanguardia en la configuración del futuro de la economía de datos, operativizando los espacios de datos y transformando la forma en que se comparte la información en diferentes dominios. Además, el DSSC, una iniciativa financiada por la Comisión Europea bajo el Programa Digital Europe, coordina acciones para establecer espacios de datos europeos comunes, promoviendo la colaboración, la innovación y el crecimiento dentro del ecosistema de espacios de datos. Este enfoque colaborativo no solo busca beneficiar a sectores individuales, sino que también aspira a desarrollar servicios inteligentes que mejoren la vida de las personas, aumenten la rentabilidad empresarial y fomenten la innovación en Europa.

    En Europa, se están llevando a cabo dos iniciativas significativas relacionadas con los espacios de datos. La primera es el Espacio Europeo de Datos para Comunidades Inteligentes, que busca facilitar el intercambio e integración de datos sin interrupciones entre los sectores público y privado, con el fin de mejorar la eficiencia de las iniciativas de comunidades inteligentes. Este espacio de datos aborda desafíos como garantizar la privacidad y seguridad de los datos, integrar sistemas dispares, navegar por los marcos legales y regulatorios, y mantener estándares de calidad de los datos. Proporciona un esquema de gobernanza, especificaciones, arquitectura de referencia y una hoja de ruta para desarrollar ecosistemas locales de datos confiables y armonizarlos en un espacio de datos europeo, apoyando así a ciudades y comunidades en su transición digital. La segunda iniciativa es el Espacio Común de Datos Lingüísticos Europeos (LDS), que desarrolla un mercado digital europeo para datos y recursos lingüísticos. El LDS tiene como objetivo fomentar un ecosistema de datos sostenible, promover la innovación y la investigación en tecnología del lenguaje y aplicaciones de procesamiento del lenguaje natural. Aborda el desafío de recopilar suficientes datos lingüísticos necesarios para desarrollar inteligencia artificial centrada en el lenguaje de manera competitiva. La infraestructura del LDS proporcionará a los interesados acceso fácil a datos de alta calidad, gratuitos o comerciales, ofrecerá una plataforma de intercambio de datos para la investigación, permitirá a los propietarios de datos monetizar sus datos, facilitará el intercambio de mejores prácticas y apoyará la búsqueda de nuevos socios. Ambas iniciativas, financiadas por la Unión Europea, tienen como objetivo facilitar el intercambio de datos, la innovación y el desarrollo de nuevas soluciones y servicios para abordar diversos desafíos en las comunidades inteligentes y la tecnología del lenguaje. En este contexto, a su vez, se destacan tres iniciativas europeas que promueven el intercambio de datos y la colaboración a través de plataformas seguras y compatibles con la normativa de la UE. El Espacio Común de Datos Lingüísticos Europeos facilita la monetización de datos y modelos lingüísticos, conecta a los actores interesados y ayuda en el desarrollo de tecnologías multilingües y multimodales, respetando los valores y regulaciones europeos. Por otro lado, TEMS (Espacio de Datos de Medios de Comunicación Europeos de Confianza) busca construir un ecosistema resiliente y basado en datos en el sector de los medios de comunicación, abordando desafíos como fuentes de datos fragmentadas, preocupaciones de seguridad de datos, modelos de ingresos en evolución y demandas de contenido personalizado. TEMS proporciona un entorno seguro para la integración de datos, medidas de privacidad y la exploración de nuevas fuentes de ingresos, permitiendo a las empresas de medios ofrecer contenido atractivo y personalizado mientras aseguran la soberanía de los datos. Por último, SM4RTENANCE tiene como objetivo crear un espacio de datos intersectorial para el mantenimiento predictivo y colaborativo en la industria de equipos de fabricación. Esta iniciativa aborda los desafíos impuestos por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad (VUCA), el cambio climático, las interrupciones en la cadena de suministro y los conflictos. Fomentando el uso innovador y el intercambio de datos, SM4RTENANCE promueve la autonomía y la soberanía en el sector manufacturero global. Estas iniciativas aprovechan plataformas seguras de intercambio y colaboración de datos para impulsar la innovación, abordar los desafíos de la economía digital y promover los valores y regulaciones europeos en sus respectivos dominios.

    El panorama de los proyectos e iniciativas de espacios de datos en Europa es amplio y diverso, abarcando sectores como la energía, la automoción, la agricultura, el patrimonio cultural, la salud, el lenguaje, la logística y la manufactura/Industria 4.0. Estas iniciativas, que se encuentran en diferentes etapas de desarrollo —desde fases exploratorias hasta fases operativas—, tienen como objetivo facilitar el intercambio de datos, la interoperabilidad y la colaboración tanto dentro de los sectores como entre ellos. Esto permite actividades como la gestión colaborativa de garantías y calidad, la gestión de la cadena de suministro, la gestión de la flexibilidad energética, las auditorías de captura de carbono y los mercados de datos. Por ejemplo, el Espacio de Datos para el Turismo y el Espacio de Datos de Movilidad se encuentran en fases preparatorias, mientras que otros como el Espacio de Datos de Comunidades Inteligentes ya están en fases de implementación. Particularmente en la Industria 4.0, las iniciativas se centran en la integración de tecnologías avanzadas como la detección de anomalías, las fábricas inteligentes y el mantenimiento predictivo. Estos proyectos cubren una amplia gama de temas que incluyen datos de dominios plásticos, procesos de manufactura, logística, movilidad multimodal de pasajeros, computación en el borde, inteligencia artificial, gemelos digitales y mercados de la Industria 4.0. Las etapas de desarrollo de estas iniciativas van desde la fase exploratoria hasta la operativa, demostrando un compromiso con la innovación continua y la mejora de la eficiencia en la manufactura y otros sectores industriales. Estos esfuerzos se ven reflejados en una lista que incluye nombres de proyectos, sus sectores y sus etapas de desarrollo, subrayando los esfuerzos diversos que se llevan a cabo para establecer espacios de datos y promover la soberanía de datos en varias industrias y dominios. La Asociación Internacional de Espacios de Datos (IDSA) y su Centro de Soporte de Espacios de Datos (DSSC), financiado por el Programa Europa Digital de la Unión Europea, juegan un papel fundamental en este ámbito. La Comunidad de Práctica del DSSC abarca varias acciones preparatorias y de despliegue para distintos espacios de datos, tales como el Espacio de Datos para el Turismo, el Espacio de Datos de Movilidad, el Espacio de Datos de Comunidades Inteligentes y el Espacio de Datos de Habilidades. Iniciativas específicas como el Espacio de Datos Legales Europeo, el Intercambio Confiable para la Aeronáutica, el Espacio de Datos de Contratación Pública y el Sistema Técnico de Solo una Vez destacan el alcance y la profundidad de estos esfuerzos. Siendo así, el desarrollo de estos espacios de datos no solo facilita la transición digital en sectores clave, sino que también impulsa la competitividad y la sostenibilidad en la economía europea, apoyando el desarrollo de soluciones y servicios innovadores que mejoran la vida de los ciudadanos y fortalecen la economía en su conjunto. La Industria 4.0, con sus avances tecnológicos y enfoque en la manufactura inteligente, es un claro ejemplo de cómo estas iniciativas están transformando sectores enteros y preparándolos para el futuro digital.

     

    En definitiva, el Data Spaces Radar, con su reciente mejora significativa, se ha consolidado como una herramienta esencial para el mapeo y la monitorización de iniciativas de espacios de datos a nivel mundial. Esta evolución no solo refleja un cambio estético, sino una transformación integral que mejora su usabilidad y capacidad para albergar información crítica sobre diversas iniciativas sectoriales, etapas de desarrollo y expansiones globales. A través de la colaboración continua de la IDSA y el DSSC, y el apoyo financiero de la Unión Europea, esta herramienta está allanando el camino hacia una economía de datos más soberana y colaborativa. Las iniciativas en sectores como la Industria 4.0, la movilidad, las comunidades inteligentes y los datos lingüísticos, entre otros, destacan el compromiso europeo con la innovación, la eficiencia y la interoperabilidad. Al fomentar un intercambio de datos seguro y efectivo, se promueve no solo el desarrollo económico y la sostenibilidad, sino también una mejora tangible en la calidad de vida de los ciudadanos europeos.   

    Para leer más ingrese a:

     

    https://internationaldataspaces.org/wp-content/uploads/dlm_uploads/The-Data-Spaces-Radar-Version-4.pdf   

     

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Tecnología en investigación que no ha sido estudiado o reglamentado por entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera focal y se encuentra en estudio por parte de las entidades del sector.

La tecnología se aplica de manera escalable y se encuentran políticas y regulaciones focales establecidas.

La tecnología se aplica a través de servicios  y se encuentran políticas y regulaciones transversales establecidas.

La tecnología se aplica de manera generalizada  y se tiene un despliegue masivo de esta.

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