2024 Year in Review: Climate-driven Global Renewable Energy Resources and Energy Demand

El período reciente se ha caracterizado por una intensificación de los vínculos entre sistemas energéticos y dinámicas climáticas, lo que ha puesto de relieve la necesidad de comprender ambos ámbitos de manera integrada. A lo largo del último año, los eventos meteorológicos extremos se han manifestado con mayor frecuencia e intensidad, generando impactos directos sobre infraestructuras energéticas, patrones de consumo y seguridad del suministro. En este contexto, la información climática y energética adquiere un valor estratégico para la toma de decisiones públicas y privadas.

Por una parte, el incremento sostenido de temperaturas, olas de calor, sequías e inundaciones ha afectado la disponibilidad y el desempeño de diversas fuentes energéticas. La generación hidroeléctrica ha mostrado variaciones significativas en regiones dependientes de regímenes hídricos estables, mientras que la demanda de electricidad ha aumentado en periodos de calor extremo debido al mayor uso de sistemas de refrigeración. De manera simultánea, tormentas y fenómenos extremos han generado interrupciones en redes de transmisión y distribución, evidenciando la vulnerabilidad de infraestructuras expuestas a condiciones climáticas cambiantes. Frente a este escenario, las energías renovables han mantenido una trayectoria de expansión sostenida. La incorporación de nueva capacidad solar y eólica ha contribuido a diversificar matrices energéticas y a reducir la dependencia de combustibles fósiles. Sin embargo, esta expansión también ha puesto de relieve la importancia de contar con sistemas energéticos más flexibles y resilientes. La variabilidad climática influye directamente en la disponibilidad de recursos renovables, lo que refuerza la necesidad de integrar pronósticos meteorológicos y climáticos en la planificación y operación energética.

En este sentido, la colaboración entre comunidades científicas, autoridades energéticas y organismos meteorológicos permite mejorar la anticipación de riesgos y optimizar la gestión de los sistemas. El uso de información climática avanzada facilita la programación de la generación, el mantenimiento de infraestructuras y la gestión de la demanda. Además, estos insumos contribuyen a reducir costos asociados a fallas imprevistas y a mejorar la confiabilidad del suministro eléctrico en contextos de creciente incertidumbre. Por otra parte, el análisis del último año muestra que la transición energética no ocurre en un vacío climático. Las políticas orientadas a la descarbonización deben considerar escenarios climáticos futuros para evitar soluciones que resulten vulnerables a condiciones extremas. La integración de criterios de adaptación en la planificación energética permite diseñar infraestructuras más robustas y sistemas capaces de responder a shocks externos. En este marco, la resiliencia se entiende como la capacidad de anticipar, absorber y recuperarse de perturbaciones sin comprometer el acceso a la energía.

Asimismo, la dimensión social adquiere relevancia en un contexto donde los impactos climáticos afectan de manera desigual a distintas regiones y poblaciones. El acceso a servicios energéticos confiables se convierte en un factor que influye en la capacidad de adaptación de comunidades frente a eventos extremos. Por ello, las estrategias energéticas alineadas con información climática contribuyen no solo a la estabilidad del sistema, sino también al fortalecimiento del bienestar social y económico. La experiencia reciente pone de manifiesto la necesidad de avanzar hacia enfoques integrados que reconozcan la interdependencia entre clima y energía. La combinación de datos meteorológicos, planificación energética y políticas públicas coherentes permite enfrentar un entorno caracterizado por mayor variabilidad e incertidumbre. De este modo, la transición hacia sistemas energéticos sostenibles se consolida como un proceso que requiere coordinación institucional, conocimiento científico y una visión de largo plazo orientada a la resiliencia.

Para leer más ingrese a:

https://www.irena.org/Publications/2026/Jan/2024-Year-in-Review-Climate-driven-Global-Renewable-Energy-Resources-and-Energy-Demand

https://www.irena.org/-/media/Files/IRENA/Agency/Publication/2026/Jan/IRENA_WMO_PAR_Year-in-review_2024_2025.pdf

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